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Canfranc estación-Collarada


19-20-21 de Julio de 2011.

Distancia: 29 km.

Altura máx.: 2.886m.

Altura min.: 1180 m.

Desnivel Acumulado de subida: 1805

Dificultad: moderado

Tipo: lineal.

Excursionistas: Vicente y José Carlos.


DÍA 1: Comenzamos nuestra marcha hacia el objetivo buscado, partiendo del pueblo de Canfranc Estación. En un principio partimos desde aquí porque nuestro fin era realizar una ruta circular, tras la ascensión a Collarada, por el Ibón de Ip volviendo al punto de partida tras cruzar, por el collado entre los picos de la Tronquera y la pala de Ip, al ibón de Iserías y volver por el valle de Izas. Solo destacar que para enlazar Canfranc Estación con Canfrac pueblo tomaremos el trazado del Camino de Santiago que une estas dos localidades, antes de canfranc pueblo nos encontraremos con el cruce de subida al ibón, claramente marcado con un poste, el resto de la subida se puede consultar aquí. La jornada se presentaba bastante inestable, en lo referente a la situación meteorológica, así que sin dudarlo, partimos en torno a las 11 de la mañana envueltos por pequeñas ráfagas de aire y lluvia que una vez en el camino y posteriormente en el bosque de pinos toleramos de una mejor manera. El ascenso al Ibón de Ip nos llevo unas 4 horas con paradas incluidas. Ahora es donde el “sin dudarlo” anteriormente toma todo su significado. El último tramo tras la salida del bosque fue acompañado de esas pequeñas ráfagas anteriormente citadas amplificadas por la altitud en la que nos encontrábamos. La tarde siguió la misma tónica así que decidimos pasar la tarde en el refugio y hacer salidas única y exclusivamente para ir a por agua. El refugio que se encuentra junto al ibón es libre y cuenta con dos plantas. La primera, destinada a comedor-cocina, con cuatro mesas de aluminio y sus respectivos bancos. En la segunda planta se encuentra el dormitorio en el que una manta de colchonetas de gimnasio sobre somieres de fibra ocupa casi toda la superficie. Estimamos que la capacidad del mismo serán unas 20 personas. Se encuentra en muy buenas condiciones de higiene. También existen próximas dos cabañas, una propiedad del pastor que según nos dijeron cuenta con electricidad y puede ser usada si el pastor no está y otra que está un poco más descuidada pero que puede salvarte en un día como el que nos toco a nosotros y que no nos hizo dudar a la hora de montar la tienda. Otro punto interesante que hay que resaltar es la obtención del agua. Primeramente la tomamos de una tubería que parece ser la retorna del pantano. Posteriormente la tomamos de la orilla del ibón y esta vez con residuo. Al día siguiente, un conocedor de la zona nos indicó que junto a la cabaña del pastor había una tubería de la que manaba agua, directamente de la montaña. Hay que indicar que en todos los casos utilizamos pastillas clorar. La tarde pasó entre risas y tazas de café hasta la hora de la sopa y tras una breve velada nos dispusimos a meternos en el saco. El viento silbaba sobre nuestras cabezas y tras unos minutos en la oscura noche pirenaica, descubrimos que no estábamos solos. Un pequeño roedor moraba el refugio y que mejor que nuestra comida para darse un festín. Suerte que nos dimos cuenta a tiempo y solo pudo acabar con nuestros espaguetis carbonara (maldito!). Tras esta anécdota nos dispusimos a dormir ya que el día siguiente iba a ser duro.


DÍA 2: El fuerte viento no ha dejado de soplar en toda la noche, el despertador suena a las 7, pero viendo el día y sabiendo que tenemos tiempo, remoloneamos hasta las 8. A las 9 y ya con sol para templar el frio día ventoso, comenzamos la subida. Esta claramente marcada con pintadas verdes y amarillas hasta el collado de Ip y con mojones hasta la cima. Mirando el circo o la presa de frente, nos dirigiremos la orilla derecha, para empezar a bordearla, una vez que se sale de la orilla, llegamos a la abertura de un gran barranco, dónde giraremos la derecha para comenzar a subir, los mojones te llevan sin ninguna pérdida. Para ganar el collado de Ip, primero andaremos por terreno estable de húmedas tierras, para que a medida que gana inclinación, los grandes bloques de la parte baja del barranco, se van convirtiendo en guijarros pequeños y muy inestables.


El camino es fácil, solo en la parte final de la canal que llega al collado, nosotros subimos por la canal derecha, la inclinación y la pedriza totalmente suelta, hacen pasar algún apurillo a Vicente, que desde campamentos y eso hace unos cuantos años, no se veía en una de estas, pero con tranquilidad ganamos el collado.


Desde el collado, ya se ve la cima y el sendero bien pisado y marcado por dónde subir, la cima es una gran mole de roca, donde tras una breve y fácil trepadilla, llegamos al vértice geodésico que indica la cima 2886m, en unas 2:40min. Unas foticos aguantando el aire y unas magnificas vistas del circo de Ip y de toda l parte Sur, hacía el Norte, un mar de nubes oculta las cimas altas de la zona, miramos hacía la Colladareta, el camino se ve bien marcado, pero Vicente piensa más en como bajar por la pedriza, que en meternos en otro pico, así que satisfechos nos bajamos por dónde hemos subido.


En la bajada, lo único tener cuidado en la pedriza, Vicente le pillo hasta cariño jajaja, pero en cuanto ganas seguridad, hasta la disfrutas. Llegamos al refugio al mediodía, el mejor día que hace hoy, exceptuando el viento, hace que no estemos solos, un par de grupos comen por el ibón y charlamos con un vasco, que estaba haciendo nuestro mismo recorrido, pero en el día.


En el refugio comemos, descansamos un poco y nos vamos a darnos un baño checo en la manguera, aún con el viento, ya con menos fuerza, el sol calienta el circo y pasamos la tarde al sol entretenidos por un castor y los agudos sonidos de la aves, todo un lujo de entorno, este sin duda era otro de los objetivos de la salida, disfrutar de dormir rodeados de toda la belleza y tranquilidad de este lugar, ya vendrán otros días de grandes esfuerzos e grandes madrugones, tras comernos el otro paquete de espaguetis que no toco nuestro querido amigo roedor y unos chupitazos de pacharán, que nos amenizan la velada, nos vamos al saco.


DÍA 3: Suena el despertador, Vicente se queda remoloneando, yo que he descansado bien, me levanto y voy preparando el retorno, la mañana está muy buena, pero se ve que el aire va a traer nubes, así que sin mucha demora recogemos y salimos. Desechamos volver por Iserías, ya que el paso por el Collado entre la Tronquera y la pala de Ip, entraña alguna dificultad según hemos leído y con el peso de las mochilas preferimos andar tranquilos por la preciosa senda por la que subimos. La bajada transcurre sin nada que reseñar, bajamos a muy buen ritmo y a eso del la 12:30 ya sentimos la fría cerveza correr por nuestro gaznate, bien merecida. Comemos por Canfranc y volvemos pronto, parando antes en Monrepos a comprar unas magdalenas, hacia La Almunia, para algunos mañana es día de escuela.


En resumen, unos días de tranquilidad en un precioso lugar como es el circo de Ip, con sus andadas de 4-5 horas, pero sobretodo de recordar viejos tiempos y sensaciones, en los que ansiabas que llegara el verano, para irte de campamentos y disfrutar de esta manera del pirineo, para nosotros han sido nuestro minicampamento de verano.


Hasta la próxima,…

Aquí el track y las fotos.

Ibón de Ip


22 de Julio de 2009

Dificultad: Media

Desnivel acumulado:
1070 m

Duración: Tres hora aproximadamente en la ascensión y unas 2:30 bajada

Altitud máxima alcanzada: 2115 metros.

Excursionistas: Diego y José Carlos

Vuelven a ser las 6:20 y por segundo día consecutivo estamos ya en Canfranc pueblo, esta vez dejamos el coche nada más pasar el pueblo en dirección Francia, a la derecha, veremos un puente que podemos cruzar con el coche y dejarlo en la explanada que hay a su derecha.

Frente al puente cuando lo crucemos, veremos una ancha senda, ese es el comienza de nuestro camino, que hoy nos llevara hasta el ibón o embalse de Ip. La senda es parte del camino de Santiago, por lo cual está marcada, pero a los 150 m de marcha, veremos una bifurcación señalizada con un poste, a la izquierda “Canfranc estación- camino de Santiago”, a la derecha “Ibón de Ip”, ese será nuestro camino. De aquí en adelante, no tiene pérdida, aunque hay que estar atentos, porque al ser una ruta bastante transitada, veremos muchas bifurcaciones de sendas, que al poco se vuelven a unir, según se quiera acortar y subir mayor desnivel, o zigzaguear y subir más progresivamente.

Unos 1oo m más adelante, cruzaremos un puente de piedra, sobre las cascadas del barranco de Ip, en ese punto la senda gira a la derecha y tras pasar otro puente, en este caso el del ferrocarril, y esta vez por debajo, comienza la verdadera subida. Son fuertes rampas que nos introducen en un zigzag por el denso bosque, la verdad es que son duras y no hay muchos descansos, durante hora y media caminaremos por empinadas sendas y algún infernal tramo de pedrera. Digo lo de infernal, sobre todo por el desnivel, pero en mi caso, se agudizaba con una pequeña molestia en el menisco de la rodilla derecha, que me forzaba a parar de vez en cuando, la perfecta marcha del motor diesel de Diego, para aliviarme con Réflex.

Casi con dos horas de caminata, y habiendo dejado la preciosa parte del bosque, llegamos a la cabaña La Paridera, en este punto, prácticamente hemos salvado el desnivel de hoy. La cabaña es un pequeño refugio abierto, donde caben 2 o 3 personas. De aquí en adelante seguiremos de frente de cara el circo de Ip, por la pradera es un poco más difícil de seguir la senda, aunque siempre caminaremos por donde nos resulte más sencillo de ir. El único pequeño inconveniente que nos encontramos fue un fuerte viento al no tener ya el resguardo del bosque.

Merece la pena pararse, para echar la vista atrás y ver la Sierra de Magdalena y Los Lecherines, por donde habíamos estado andando ayer, y ver perfectamente hasta el punto que llegamos.

Una vez pasada la pradera caminaremos por terreno más rocoso, atravesando pequeños barrancos sin ninguna dificultad, nos encontramos un par de cabañas más, una cerrada y otra abierta en la que habían pasado noche unos excursionistas, que querían subir a Collarada, pero decidieron posponer la subida a otro día por el viento.

En tres horas, menos unos pocos minutos, llegamos al nuevo refugio de Ip, a escasos metros del impresionante ibón de Ip. Este ibón tiene capacidad para 5.300.000 metros cúbicos de agua, es inmenso, pero su espectacularidad reside en el circo que le rodea, Collarada (2.886m.), Colladareta, punta del Águila (2.697m.), Picu Laya (2.522m.), Pala de Alcañis (2.753m.), y Peña Nevera (2.704m.), que forman las paredes naturales del ibón. Un lugar para sentirse en paz y disfrutar de la montaña en estado puro.

Decía lo del nuevo refugio, porque ya hace unos cuantos años, más de diez, cuando estaba de campamentos en Villanúa, hice esta misma ruta, y recuerdo perfectamente, el viejo edificio de eléctricas, con su grandes dimensiones, sus tres alturas, jugando a “cartas de magic” en los pasillos, para que el aire no se nos llevara las cartas en las habitaciones con las ventanas rotas, donde grabamos en sus viejas paredes un dibujo de un dragón enorme y firmamos todos los que estábamos, bajando con las esterillas por los neveros de la orilla del ibón,… que buenos recuerdos. Fue construido en la década de los 60 por la C.H.E., las aguas de lbón de Ip, situado a más de 2.000 metros de altitud, se represan y conducen mediante tubos de 2 metros de diámetro, salvando un precipicio de 1.000 metros, hasta la central instalada en Canfranc. . Pero ya sabía que ese edificio, estaba en ruinas por el desuso, lo habían demolido por seguridad y en su lugar han hecho un refugio de dos alturas, que parece bastante acogedor y tiene capacidad para 10 o más personas.

Tomamos un ligero almuerzo, y volvemos por donde hemos venido, el único problema mi rodilla, notaba pinchazos al bajar las fuertes pendientes y eso ralentizo nuestra marcha, con paradas para colocarme la rodillera y descansar. Diego como buen compañero se adecuo a mi ritmo par hacerme la bajada más llevadera.

Una excursión espectacular por las vistas de sus picos, cascadas, barrancos, su flora y el ibón, y llena de recuerdos para compartir.