Distancia: 13 Km.
Desnivel acumulado de subida: 626m.
Altura máxima: 656m.
Altura mínima: 490m.
Tiempo movimiento: 2:44
Tiempo parado: 40´
Dificultad: fácil
Tipo: circular
Excursionistas: David (el lapi) y José Carlos. Por la tarde hicimos la vuelta de las pasarelas David, Kine y José Carlos, y el domingo 31 la hicieron Raquel (Borni) y David, otra vez, la vuelta de las pasarelas.

Después de la excursión al
Tozal de Guara de ayer, el sábado nos lo queríamos tomar más relajado, dormimos en Alquezar, como ya os conté, así que a eso de las 9 de la mañana, David y yo teníamos la mochila preparada para disfrutar de una hermosa y soleada mañana paseando por los alrededores de Alquezar, aunque eso sí, el viento no falto, pero no era el de ayer, era un primo suyo con menos fuerza, además al ir entre barrancos no nos molesto.
En principio teníamos claro que íbamos a dar la vuelta por las pasarelas ubicadas sobre el río Vero, pero alquezar ofrece una gran red de caminos y sendas, que parten desde el mismo pueblo y puedes ir empalmando, en conclusión, primero hicimos la vuelta de las pasarelas incluyendo la subida al mirador de O´Vicon y después empalmamos el camino hacia Asque y de Asque descendimos al barranco de Lumos, para volver a alquezar.
Nosotros empezamos a andar desde la c/tallada de Alquezar, cerca de la fuente de Monchirigüel, en ella encontraremos la señal de “
S-4 Pasarelas del Vero” , descenderemos rápidamente por el barranco de la fuente, entre piedras resbaladizas y muy pulidas por el paso de la gente y
puentes-pasarelas acondicionadas para el turismo de la zona, hasta el barranco

del Vero. Una vez en al barranco del Vero, encontraremos otro
poste, que indica “
cueva de Picamartillo” y “presa hidroeléctrica”. La cueva es de obligada visita, el conjunto del agua cristalina, con el cuidado tallo natural de la piedra y sus colores, la hacen la típica postal de Alquezar, por ahí ya no se puede continuar, así que retrocederemos unos metros para seguir dirección “presa hidroeléctrica”.
Caminaremos por las
pasarelas sobre el río Vero, sus limpias aguas invitan a tirarse y las grandes piedras junto al desnivel, crean relajantes cascadas, seguidas de
remansos de agua, que nada tienen que envidiar de las tranquilas y turquesas aguas de las playas tropicales. Pasada la
presa hidroeléctrica, encontraremos otro poste,
indicando la subida al mirador de O´Vicon, ni cortos ni perezosos subimos, es una subida corta a los pies de la colegiata-castillo de Alquezar, pero con un tremendo desnivel, las v
istas son preciosas de todo el barranco de Vero. Volvemos a bajar, por no terminar tan pronto la excursión, continuamos el camino de las pasarelas, la excursión es muy entretenida, aparte de las pasarelas se atraviesa unas grandes piedras en forma de túnel, en la que alguno hace el
payaso jeje. Se llega a la central hidroeléctrica y comienza de nuevo la subida, está más progresiva hacia Alquezar, rodeándolo dirección SE por una pista algo más ancha.

Llegamos a un
cruce, en el que, caminando a la derecha, a unos 150m entraríamos a Alquezar, dando por finalizada la vuelta de las pasarelas, en poco más de 1 hora de tiempo, con innumerables paradas, las vistas las hacen obligadas. Sin embargo a la izquierda indica “Ruta Alquezar Asque-Puente de Fuentebaños”, decidimos ir hacia Asque, sabemos que desde dónde estamos son poco más de 9km la vuelta hasta Alquezar.
Descendemos hasta el
puente de Fuentebaños, toma el nombre de la fuente situada metros abajo y era utilizado para que las caballerizas transportaran las mercancías del molino cercano, también se le conoce como
puente de Asque, cruzamos el río y continuamos la marcha por la otra orilla del río metidos en lo más profundo del barranco, a los pocos minutos volvemos a ascender de nuevo unos 100m. de desnivel, por un sendero perfectamente marcado, entre densos matorrales en los que domina la encina y la coscoja.
El sendero desemboca en un
camino, que está mejor pisado y definido que cualquier carretera de la Sierra de Guara, de hecho el cartel de la obra indica que han invertido casi 1´5 millones de euros en acondicionarlo, ya puede estar bien ya. Una vez en el camino veremos Asque frente a nosotros, caminaremo

s unos 2,5 km hasta llegar al pueblo por un falso llano que las piernas agradecen, después de las constantes subidas y bajadas. En el camino descubrimos grandes
plantaciones de remolacha, lo cual nos sorprende, no estamos acostumbrados a ellas.
Una vez en Asque seguiremos las
señales en dirección “Alquezar (por Villacantal)”, reitero que está todo muy bien
indicado. Saldremos de Alquezar por un camino como el anterior, a la media hora, encontraremos una
señal que indica “Abrigo de Ragacens”, no bajamos a ver las pinturas, continuamos
dirección Alquezar. De repente, junto a un mirador en el que hay unos bancos, el camino desciende bruscamente 90m. de desnivel, para
bajar hasta el b
arranco de Lumos. Indagamos un poco, pero no se ven sendas que lo suban, en la entrada el agua llega a unos 10cm. y David sin botas exhibe su nueva afición a la escalada.
El barranco desciende hasta el
puente de Villacantal, la
belleza del sitio no deja de sorprenderte mires a dónde
mires. Volvemos a cruzar el río Vero y como ya habíamos visto antes, espera un infernal
zigzagueo de 160m de desnivel para ascender hasta el
collado de San Lucas, pufff vaya repecho. Respiramos y ya solo quedan unos 100m. hasta
Alquezar, o más bien, hasta la nevera del apartamento dónde nos espera cerveza fresca.
Una excursión llena de exigentes repechos, llena de rincones para recordar, perfecta para hacerla relajadamente y disfrutar plenamente de ella, muy bien marcada y que permite ver toda la belleza y
perspectivas de
Alquezar y los barrancos que la rodean.

El Kine y Raquel esa mañana visitaron la bodega de Viñas del Vero y por eso no vinieron. Sin embargo después de comer, el Kine se animo a hacer la
vuelta de las pasarelas, con mucho merito, ya que está en plena recuperación de una operación de rodilla, aunque evidentemente la cosa va muy bien.. Por la tarde los
escaladores se animaron a dar
espectaculo. Raquel se echo la siestecica y a la mañana siguiente se fue a recorrerla con David, mientras el Kine y yo perreabamos, hasta la hora de comer. Comimos en restaurante “cueva reina”, muy recomendable, el trato fue excelente y la comida y el precio mejor, a parte de las vistas de los ventanales junto a los que comes (si no lo cuento reviento jeje).
Un fin de semana senderistico-turistico-gastronomico entre amigos perfecto.
Hasta la próxima…
