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Riglos y la Galliguera

9 de Abril de 2011.

Distancia: 15 km.

Altura máx.: 994 m.

Altura min.: 645 m.

Desnivel Acumulado de subida: 645m.

Tiempo: 4:50 h, con paradas

Dificultad: moderada (No hacerla en días de mucho calor).

Tipo: circular (Riglos-La Peña por Escalete-La Peña Riglos por Carcavilla).

Excursionistas: José Carlos, Pedro y Diego.

Lejos de acudir a la Manifestación pro-pantano de Biscarrues que se celebraba hoy en Zaragoza, “La gasolina a medias” decide acompañar a los afectados por tan magna barbaridad haciendo una excursión circular por Riglos y el río Gállego en dicha jornada. Siendo los tres excursionistas de hoy procedentes de La Almunia y Ricla y viendo día a día como destruyen Mularroya para inundar nuestros recuerdos de la niñez, es inevitable identificarse con los afectados del pantano de Biscarrues y dedicarles esta entrada.

La excursión que realizamos hoy, es una ruta circular que parte de Riglos para llegar al pantano de la Peña por el barranco de Escalete (pasando por la Pardina de Escalete) y regresar a Riglos por Carcavilla, es decir, siguiendo el curso del río Gállego.

Para llegar a Riglos desde Zaragoza hay que llegar a Huesca y tomar la salida de la autovía dirección a Pamplona (por la antigua carretera a Jaca dirección puerto de Santa Bárbara). Llegaremos a Ayerbe, pueblo republicano donde los haya (veasé sublevación de Jaca Diciembre de 1930). Ahí podemos comprar pan y tortas de Ayerbe (que son muy buenas). Nada más salir del pueblo dirección Murillo de Gállego o pantano de la Peña, a pocos kilómetros, encontramos el desvío a Riglos. Está un poco escondido por lo que no recomiendo ir muy rápido con el coche ya que te lo puedes pasar. Una vez tomas el desvío sólo tienes que continuar la carretera hasta el final donde se encuentra el pueblo.

Salimos de Zaragoza a las 7:30 y empezábamos a andar sobre las 9:00. Esta excursión ya la habían realizado nuestros amigos los cenefos así que descargamos el track de su página y decidimos seguir sus pasos, pero en lugar de hacerla en su sentído, decidimos hacerla al reves, es decir, retrocediendo sobre sus pasos. Al llegar nos encontramos con la maratón de escalada que la comarca de la Hoya de Huesca había organizado. Tras saludar a los del estand de inscripción y respirar el característico aroma del Reino de los Mayos compuesto por las hierva aromáticas de la zona decidimos empezar.

La senda empieza muy suavecita rodeando el mayo Pisón por su izquierda. Enseguida entramos a un circo llamado “circo de verano” por una puerta natural gigante, formada por el Mayo Pisón y el Mayo Fire. Ahí empieza la subida que salva el mayor desnivel de nuestra excursión. Un sendero en zigzag que nos sube poco a poco regalándonos unas espectaculares vistas de Murillo de Gállego y el río. Unos 30´ más arriba encontramos unas señales que nos indican las diferentes posibilidades de ruta. Anteriormente ya habíamos dado (con Tomas) la vuelta a los mayos y hoy queríamos hacer la PR entera, así que seguimos la señal de La Peña siguiendo el PR-HU 98. Otro tramo más de subida hasta llegar a un collado que tras un trago de agua y una pequeña paradica para recuperar respiración, nos introduce en el bosque que se quemó hace ya unos cuantos años y se va recuperando lentamente. El bosque quemado nos muestra un paraje fantasmagórico de cierta estética Tim Burton, aterrador, desolador y bello a su manera. Enseguida el sendero salva la parte chamuscada para darnos sombra y bajar poco a poco siguiendo los postes de la PR-HU 98 hasta la pardina de Escalete (Ya en ruinas). Una vez En la pardina continuamos por la pista hasta el estrecho que nos deja el Barranco de Escalete y que como una puerta de bienvenida nos introduce en el pantano de la Peña.

Una vez llagados al pantano continuamos siguiendo el trazado de la vías del tren hasta la presa. Allí empieza el camino de regreso a Riglos por los que se conoce como Carcavilla. Que viene a ser una senda que discurre entre la vía del Canfranero a nuestra izquierda y el río Gállego abajo a nuestra derecha.

Más o menos a esta altura y buscando alguna sombra para almorzar nos dimos cuenta que el sol estaba haciendo mella en nuestro cansancio (ya eran las 12:00). Tras almorzar y confiando haber recuperado fuerzas, empezamos a andar poco a poco pero con un calor y un sol digno de verano (Algo que por estos hermosos parajes no es muy alentador ya que no encuentras ni sombra, ni fuente). El calor nos machaca y, a Pedro y a mí nos hace muy lento el avance hasta nuestro objetivo visual que parece que no se acerca (el mayo Pison). Con la experiencia que dan los años de senderismo, regulo mis fuerzas y me refugio en mi sombrero de ala ancha, sabiendo que a mi ritmo y poco a poco puedo llegar perfectamente al coche, dando ánimos a Pedro, gastamos todos los líquidos disponible pero sabiendo que a penas nos queda un kilómetro hasta el coche, un kilómetro que, a las 13:45 con el sol mirándonos desde un plano cenital y con el calor de la subida desde las vías hasta el Parking donde hemos dejado el coche, se nos hace eterno. Si hubiésemos salido 2 horas antes, esta última parte se nos hubiera hecho mucho más llevadera. Recomendamos hacer esta excursión en Invierno, Otoño o días frescos y bien provistos de agua. Como en muchas guías indica: andar en Guara o Reino de los Mayos con el sol y el calor del medio día de verano, puede llegar a ser peligroso si no se va bien protegido e hidratado.

Así termina nuestra fantástica jornada. Exhaustos por el calor y los 15 kilómetros recorridos, pero contentos y satisfechos de haber recorrido estos parajes. Lar de las gentes que luchan por la conservación de su medio y que no hace falta acudir más que a un solo discurso para defender su lucha: “el sentido común”.

TODAS LAS FOTOS DE LA EXCURSIÓN PINCHANDO AQUÍ Y AQUÍ EL TRACK DE LA RUTA.

Valle de Aisa con raquetas


20 de febrero de 2010

Distancia: 8 km aprox.

Altura máx.: 1650 m.

Altura min.: 1500 m.

Desnivel Acumulado de subida: 150 m.

Tiempo: 2h 30´ aproximadamente con paradas y despacio

Dificultad: muy fácil, es un estupendo paseo (con raquetas).

Tipo: lineal

Excursionistas: Sara y Diego.

Ya parecía que este fin de semana sería de lluvia y lectura tras la ventana del apartamento de Jaca, pero gracias a las previsiones de “la meteo que viene” que las clava, decidimos planificar la ecursión descansando el sábado, para “madrugar” (08:30) el domingo y hacer un pequeño paseo por la nieve. Así estrenaríamos las raquetas que este invierno compré.
El día amaneció frío pero despejado, un gran sol mañanero nos saluda mientras desayunamos, nos hace prever que el día va a ser estupendo y así es.
Para no agobiarnos con las aglomeraciones de las pistas de esquiar de somport (donde hay recorridos para raquetas), decidimos ir directamente al valle de Aisa donde por altitud, seguro que nos encontraríamos nieve y así fue. Desde Jaca tomamos la N-330 dirección Candanchu. Nada más pasar Castiello de Jaca y antes de llegar a Villanua tomar el desvío a Borao. Hasta Borao la carretera está arreglada, de Borao a Aisa, la carretera es peor, pero enseguida se llega. Cuando pasamos Aisa, seguimos la carrtera hasta que bien la nieve o bien una puerta para ganado impiden el paso de los coches. Ahí dejaremos el coche y seguiremos andando por la pista. (es el mismo camino que el que realizamos para subir al Aspe desde Aisa).
Prácticamente lo único que hemos hecho ha sido pasear por la plana del valle. Rodeados de las inmensas moles que lo conforman. Varios excursionistas con grandes trípodes y cámaras réflex, algún raquetero y esquiadores de travesía que intentaban subir al Aspe, pero al parecer a partir de los 2000 m el viento era muy fuerte. Nosotros, tranquilamente paseando con nuestras raquetas y sin perder la orilla del río. A la hora de camino, hemos decidido regresar poco a poco y almorzar en el refugio que se encuentra al inicio del valle.
El paseo ha sido reconfortante, tranquilo y casi podría decir que terapéutico para los que acabamos de terminar exámenes de febrero y llevamos 2 meses de enclaustramiento.
Ahora, a esperar que nieve un poquito más, para que la poca nieve que hay no se derrita y termine antes de tiempo la temporada de excursiones con raqueta. Que algunos están deseando (que lo se yo) y a este paso no se yo si…

FOTOS DE LA EXCURSIÓN PINCHAR AQUÍ

Estrechos del río Martín




23 de octubre de 2010

Distancia: 8,25 km.

Desnivel Acumulado de subida: 317 m.

Altura máx: 453 m.

Altura min: 370 m.

Dificultad: muy fácil (y agradable).

Tipo: lineal, se puede hacer circular pero el regreso sería por carretera.

Excursionistas: Isabel, José Carlos y Diego

Esta excursión es un agradable paseo no sólo por el curso del río Martín, sino también por la historia. Esto es debido a que durante todo el camino nos encontraremos con pequeñas cuevas donde si buscas detenidamente encontrarás pinturas de los pobladores de la edad del bronce, donde aparecen representados diversos arqueros, caballos, ciervos, jabalíes en varias escenas. Esto me hizo recordar a mi amigo Paco, todo un profesional en la materia y seguidor de este blog.

Para no regresar por carretera y hacer el camino más asequible al vermú del después. Dejamos un coche al lado de la carretera al final de nuestra ruta y nos dirigimos con otro coche al inicio de la ruta.

Para llegar al Inicio de nuestra ruta Salimos de Zaragoza sobre la 8:00 de la mañana dirección Castellón hasta pasar Azaila, seguimos por la N 232 hasta un poquito antes de llegar a Hijar, allí tomaremos el desvio que nos lleva a Albalate del Arzobispo por la A-224. Una vez pasado Albalate del Arzobispo seguiremos dirección Andorra por la A-223, pero fijándonos bien en el desvío que nos lleva por carreteras secundarias a las poblaciones de Ariño, Oliete… Es la A-1401. Siguiendo esta carretera enseguida veremos un cartel que nos indica el parking de los estrechos del río Martín o “los chaparros”. Ahí junto a la carretera y sin llegar al parking que se encuentra un poco adelante, dejamos el coche que no llevará de vuelta al inicio de la ruta. Seguimos con el otro coche hasta cruzar un puente que nos lleva a la margen izquierda del río y nos deja justo en un “claro” a la orilla de la carretera donde podemos dejar el coche y comenzar nuestra marcha por la margen izquierda del río Martín siguiendo los letreros y laa indicaciones ya preparadas. Lo cierto es que es una ruta muy bien acondicionada y que no tienen ninguna perdida.

Por fin coincidimos Isabel y yo en una excursión; de otra manera se nos hace más complicado el vernos y solo sabemos el uno del otro, por lo que Jose Carlos nos cuenta.

Emprendemos la ruta con paso firme seguro y ritmo normal. El día que se había despertado con niebla alta en Zaragoza y algo fresco, empieza a dejarnos una suave brisa azul y calido color que nos acompañará a lo largo del otoñal paisaje en el que nos introducimos poco a poco.

Enseguida encontramos la primera cueva donde encontramos unos grabados en la roca de símbolos que no identificamos con nada conocido… Siguiendo la senda pasamos por varias cuevas, pero estas ya, sin grabados, es más en las primeras no acertamos a vislumbrar absolutamente nada.

Poco a poco vamos bajando al cauce del río o subiendo por las laderas que lo conforman y con buena conversación y apenas sin esfuerzo llegamos a los miradores habilitados en el recorrido.

Más o menos a mitad de camino, se baja hasta el curso mismo del rió y vemos unas cuevas escarbadas en la pared de arena por el hombre a modo de bodegas, es justo en ese punto donde una pasarela de metal se esconde entre los carrizales de las orillas del rio Martín. Si sigues el sendero se encuentra de forma fácil.

A partir de ahí el sendero transcurre por la margen derecha del río y empieza una parte un poco más aérea y escarpada. Esta todo muy bien habilitado con pasamanos, sirgas y escaleras, no se necesita ningún tipo de material ni es necesario saber nada de técnicas de montaña, solamente disfrutar del paisaje.

Transcurrido este tramo se llega a la central hidroeléctrica que dejamos a nuestra izquierda y salimos a un camino con unas señales. Allí encontraremos un gran Pino carrasco que nos saluda con su impetuosidad junto a unas señales que nos indican la dirección correcta: en nuestro caso Albalate. Seguiremos la senda bien marcada hasta llegar a unos olivos cercanos al curso del río donde se vislumbra al final del sendero el parking del final de la ruta.

Como nuestro coche no esta en el parking, sino al lado de la carretera, seguiremos por el camino agrícola entre almendros hasta en pocos minutos llegar al coche que hemos dejado.

El día ha sido estupendo, la compañía más. Hacía tiempo que no coincidíamos José Carlos y yo en una ruta. Como guinda, compañía de Isabel que siempre se hecha de menos compañía femenina en nuestras excursiones gasolineriles.

FOTOS DE LA EXCURSIÓN PINCHAR AQUÍ


Jaca-Canfranc estación




Distancia: 21 km.

Altura máx: 1.138 m.

Altura min: 820 m.

Tiempo : 5 horas

Tipo: lineal.

Dificultad: facil

Excursionistas: Diego.


Aprovechando el puente de Agosto subimos a Jaca a pasar esos tres días Sara y yo. Como no quería coger el coche ni hacer nada serio yo solo, decidí hacer la primera etapa del camino de Santiago pero al revés.

Salí del apartamento a las 5:45 para acercarme andando hasta el parque de “rompe olas” donde comienza el camino que nos lleva a lo largo de todo el valle.

Así como la carretera (N 330) transcurre principalmente por la margen derecha del río Aragón salvo unos pocos kilómetros desde la cantera hasta jaca, el sendero y caminos vá por la margen izquierda continuamente salvo unos pocos metros en Castiello.

Comencé bajando el camino con el frontal encendido ya que aun no había luz y aun tardaría en amanecer. Alguna polilla y su murciélago depredador se intuían a mi alrededor. Al ir solo en la oscuridad del camino los sentidos se agudizan y cualquier sonido o sombra actual cual calambre en mi sensibilidad más arcana.

Varios kilómetros y nos encontramos con la cantera que dejamos sobre el puente que cruza la N-330. Siempre el camino cruzará los puentes de la carretera por debajo. No es hasta llegado el nuevo puente de madera que cruza el río que baja desde “La Garcipollera” cuando me guardo el frontal y empiezo a caminar de forma más segura. Llego a Castiello , ya llevo 6 km y continuo unos metros por la carretera tratando de ver el camino. No es por ahí, hay que entrar en el casco urbano del pueblo y subir hasta lo más alto. Allí encontraremos unos carteles que nos indican la GR 65. 3 dirección Villanua por Aradores o la GR 65.3.1 Variante que continua por la margen izquierda del río y la cual tomaré. Son las 7:00. Continúo desde castiello hacia Villanua y me sorprende no ver ningún peregrino por el camino (aun era pronto).

Siguiendo el camino que trancurre entre el trazado de la vía del canfranero y el río Aragón llego a Villanua sobre las 8:45 . Descanso tomando un trago y compruebo que las botas me están haciendo unas ampollas como nunca me habían hecho (no entiendo por qué, es la primera vez que me pasa con estas botas). Sobre las 9:15 continúa y es a las 9: 30 cuando me cruzo con el primer peregrino en tre Villanua y Canfranc pueblo. No tardo en llegar a Canfranc pueblo, la etapa más larga es la que va desde Castiello hasta Villanua y ahora me esperaba un sendero más estrecho y un valle más encajonado. Podemos ver el río a varios metros por debajo de nosotros mientras andamos por un corredor en mitad de barranco.

En la llegada a Canfranc pueblo nos recibe un puente de piedra denominado “puente del peregrino”, no adentramos en el pequeño pero acogedor pueblo y volvemos a cruzar otro puente que nos introduce en el sendero que trancurre por un frondoso bosque de roble, haya y avellano. Esta es la etapa más corta, a penas 3 km y medio.

Al llegar a Canfrac Estación ya me he cruzado con varios peregrino y pregunto a uno de ellos que llevaba chubasquero sobre el tiempo en el Somportñ. Me comunica que lluvia, niebla y frio. Tras reflexionar en la presa de Canfranc estación decido llegar a la estación y tomarme una cervecita en el Bar Mati. Considero que 21 Km no está nada mal y que para pasar frio y mojarme ya tendré tiempo cuando no me quede otro remedio, por no hablar de las dichosas ampollas.

Son las 11:20, he terminado mi cervecita y llamo a Sara que me viene a buscar con el coche... ¿o pensabais que iba a volver andando?, jejeje…todo se andará…

Pongo una ruta de wikiloc dell camino de Santiago desde



Somport hasta Jaca, la ruta que he escrito es la misma pero desde Jaca hasta Canfrac.





Tozal de guara (2077 m.), desde Santa Cilia, bueno casi…


Viernes, 29 de enero de 2010

Distancia: 20 Km.

Desnivel acumulado de subida: unos 1250m.

Altura máxima: 1962m.

Altura mínima: 740m.

Tiempo movimiento: 4:45

Tiempo parado: 1:10

Dificultad: fácil, moderada en invierno

Tipo: ascensión y descenso por el mismo sitio

Excursionistas: David (el lapi) y José Carlos


“Lo importante es bajar”, eso es lo que me dijo Diego cuando le conté la crónica de la excursión de hoy. Como se deduce en la ficha, no llegamos a la cima, el factor determinante fue un insoportable y gélido viento, que nos hizo tomar la decisión de no hacer cumbre cuando a David literalmente le arranco el gorro de la cabeza, cuando querías apoyar el bastón y te lo cruzaba entre las piernas y cuando vimos que el Power-ade que llevaba en la rejilla exterior de mi mochila se había congelado en menos de 20 minutos, nos quedamos a menos de 1 km. y a unos 110 m. de desnivel, ya lo dice el refrán “San Valero ventolero”… fue lo mejor que pudimos hacer, lo importante es bajar, para poder volver a subir.


Indagando en páginas de datos del tiempo, encontré esta completísima página meteorológica de Guara http://www.parquedeguara.es, la estación está situada en Guara a 750 msnm (metros sobre nivel del mar), ese día hacia las 12 h. registraron rachas de viento entre 70 y 80 km/h, nosotros a esa hora estábamos a unos 1900 msnm, no se a cuantos km/h nos pegaba el viento, pero era inaguantable estar de pie allí.


Bueno, empecemos desde el principio, aprovechando la festividad de San Valero planeamos un fin de semana en Alquezar, David y yo nos fuimos de avanzadilla, alas 8 de la mañana estábamos ya en Santa Cilia, el madrugo fue considerable. A esta pequeña localidad de la Sierra de Guara se accede por la N-240 desde Huesca dirección Barbastro, giraremos a la A-1227 dirección Bandalies, en el cruce de Loprzano, y tras pasar Aguas veremos el cruce a Santa Cilia, 1:30 desde Zaragoza.


Subíamos escuchando la predicción del tiempo y daban precipitaciones en forma de nieve a 1000 m, pero al llegar un amanecer totalmente despejado y un viento en calma nos recibió, dejamos el coche en el parking junto al cementerio, pero 1 km más adelante por la pista que sale del pueblo hay un parking, al que se puede acceder con el coche y en el que se encuentran las señales de la ficha y señalizaciones de la ruta. Como os contaba a las 8:15 salíamos del pueblo por la calle principal que se convierte en pista y llega al parking de la ruta, la pista continúa desde las señales unos 40 min, para convertirse en la senda que sube al Tozal.


A eso de las 9, y ya calientes por el constante, aunque por ahora moderado desnivel del camino, empezó a soplar el viento, la subida se realiza por el barranco que baja de Tozal de Cubilars, esta todo marcado con mojones y las señales de cruces están muy bien situadas. A medida que subíamos cambiaba el paisaje, dejábamos atrás los pinos y empezaba lapica imagen de vegetación baja de Guara.

Se sale del barranco afrontando un duro repecho llamado la Subida del Pajarico, que nos dejará en la fuente de Fondarrés donde había 5 pequeños pozos helados, ni tirando piedras se rompía el hielo jeje, de ahí en adelante y tras comer algo de fruta, solo pisamos sobre nieve, había unas enormes pisadas de algún grupo que hizo la ruta con la nieve recién caída que nos sirvió perfectamente de guía.

El siguiente punto es el desvió al Tozal de Cubiliars, está indicado con un poste, giraremos a la izquierda dirección el Tozal de Guara, seguimos subiendo sin descanso, ganamos el collado de vallemona y descendemos unos metros hasta el Pozo de Nieve Vallemona o del Duque (iglú de piedra). El viento a esta altura (1780 m.) ya era insoportable, nos refugiamos en la cara sur del iglú, bebemos algo y entre nubes intentamos divisar la cumbre, creíamos que era lo que teníamos delante, así que sin pensarlo volvemos a andar, en unos 600 m se pasa a 1962 m., es un pechugazo considerable, en la subida se me suben los cuádriceps, pero por el viento no puedo estirarlos, no podía estar a la pata coja para estira, David desciende para ayudarme a estirar un par de veces, pero al coronar el collado, David señala un gran mojón pensando que es cima, pero yo con gestos, le digo que no, había visto fotos y no eran de un mojón. Seguimos por el llano y al levantar la vista veo que David se echa las manos a la cabeza, adiós gorro, el viento ha traído una nube que en un momento nos deja sin visibilidad, no sabíamos cuanto nos quedaba, yo no me atrevía a sacar el GPS por si se me caía y se iba con el gorro, y sacar el mapa era impensable, la decisión ya la sabéis

.

Bajamos hasta el pozo y de nuevo refugiados por él, nos tomamos un respiro y almorzamos algo mientras comentamos que jamás habíamos sentido un viento así, bebimos agua, el power-ade no salía y guardamos un minuto de silencio por el gorro jeje. Las nubes se van arrolladas por el viento y nos dejan ver una magnifica imagen de los pirineos nevados, mientras el sol nos calienta un poco, pegados a las piedras del pozo como lagartijas al sol.


Descendimos por las mismas huellas, sendas y camino que subimos, extrañamente estábamos muy contentos y satisfechos, aún sin haber hecho cumbre, fue uno de esos días en los que la montaña te sorprende, te pone a prueba y te recuerda que el respeto a ella es lo primero que debes echarte en la mochila antes de salir, pero estos días son en los que te enamoras de ella.

En resumen un magnífico día.

Volveremos pronto, ella lo sabe jeje. Hasta la próxima…



Vértice Geodésico San Cristobal. Alpartir

Sábado 16 de enero de 2010

Distancia: 18,800 Km.

Desnivel acumulado de subida: 553 m.

Desnivel acumulado de bajada: 570 m.

Tiempo: 3:30 h., más paradas

Dificultad: fácil

Tipo circular: La Almunia-vértice geodésico San Cristóbal-mirador de Alberto-obras del pantano de mularroya-La Almunia

Excursionistas: David (el lapi) y José Carlos


Esta excursión es una variación de la que hicimos la semana pasada, comparte trozos de caminos y sendas, pero es más larga y con mayor desnivel. Aquí podéis consultar la anterior entrada.

Uno de los propósitos de esta excursión, era conocer y explorar, la nueva senda que están marcando los amigos de los muñecos andarines, que formará parte de la ruta de Valdejalón de este año, la semana pasada vimos los primeros mojones y marcas, pero como contamos, no llegamos a subir.

Bueno, vamos a lo que interesa, partimos del campo de futbol de La Almunia de doña Godina, de ahí subimos hacia la fuente de Fontellas, por el trayecto marcado que sube por el camino de Fontellas y luego se convierte en senda cuando llegas al barranco, una vez en la fuente, giramos a la izquierda bajando hasta las ruinas de una caseta y a pocos metros del cruce de las ruinas, girando a la derecha, encontraremos el mojón de la entrada y una pintada verde. Este trozo es el descenso de la semana pasada, hasta la entrada de la senda hay casi 6 Km., nosotros atajamos un poco al empalmar una senda no marcada, que hay a pocos metros del panel informativo que hay en el barranco de Fontellas, sin llegar a la fuente, esta senda te lleva al camino por donde se baja de la fuente a la caseta en ruinas, parece muy lioso pero es muy difícil perderse.

La senda esta siendo marcada y acondicionada todavía, los dos primeros mojones se ven bien, pero luego nos costo un poco en una zona con barranqueras seguir las marcas, pero las encontramos enseguida, el lapi decidió hacer un par de mojones y colaborar un poco en las marcas de la senda, como buen andarín jeje. Esta senda une el camino de Fontellas con las ruinas del convento de san Cristóbal de Alpartir, transcurre entre el típico pinar de la zona, rodeada de pequeños cabezos, en unos 10 min. alcanzaremos el punto más alto, la senda tienen una pendiente moderada que se salva sin dificultad, desde este punto divisaremos ya el convento enfrente y el camino que sube a él ,con la sierra de algairen detrás, a la izquierda tendremos una privilegiada vista del rico valle entre La Almunia y Cariñena y a la derecha veremos el vértice geodésico del pico de San Cristóbal (743m.), aun que el GPS marcaba 721m.

La senda continúa al convento, pero vemos los resquicios de una senda que sube directa al vértice geodésico, como vamos con espíritu explorador y conocemos bien el terreno, decidimos subir. Estas rampas son más empinadas, necesitamos un respiro, a lo tonto hemos subido desde la salida en unos 6,5 km cas 350m de desnivel, la senda no esta pisada, y aunque hay puntos que se bifurca, es fácil llegar hasta arriba.

Una vez en lo alto, nos damos una vuelta por un recorrido botánico que hay encima del castillo, y decidimos, desde el punto geodésico cruzarnos monte a través al camino que viene desde Santa cruz y luego subir al mirador de Alberto. Aquí ni hay senda ni nada, pero tomando el Moncayo de referencia dirigiéndonos ficticiamente hacia él, solo hay que tirarse por el pinar para encontrar el camino, no hay peligros, es un pinar muy transitado en temporadas de setas.

El camino llega al cruce de por donde bajamos la semana pasada a la fuente, os vuelvo a dirigir a la excursión anterior. Hoy lo hacemos al revés, subimos al mirador, bajamos a la fuente y almorzamos allí.

Como parece que nos esta cundiendo la mañana, en vez de bajar a La Almunia, decidimos ir hacia mularroya para alcahuetear la obras del pantano. En la fuente esta perfectamente indicada la dirección a tomar, es una pista directa a mularroya, ya transitada en otras excursiones. La cómoda bajada y el aire frío que nos da en la cara, hace que aligeremos el paso. Perdemos un poco de tiempo explorando una senda marcada con una gran piedra con baldosas, solo conduce a una pequeña explotación apícola.

A menos de un kilómetro desde la fuente encontramos las primeras vallas de la mega obra, se supone que no se puede pasar, pero los ciclistas de la zona nos contaron, que estaba trazada la futura carretera de mularroya, y que los fines de semana se podía pasar, porque esta solamente compactada, pero de tierra. Por tanto al llegar a la futura carretera giramos a la derecha y continuamos hasta la planilla, una urbanización a pocos metros de la almunia.

Vemos que la obra irá para largo, muchas máquinas, mucha deforestación, un pantano para la zona, la desaparición de una zona especial en nuestra infancia,… la conversación es infinita y el debate también. Este trozo coincide con la excusión de la cueva del árbol, una de nuestras primeras aventuras, pasamos junto a la caseta donde dejamos el coche en aquella ocasión, lo pongo porque tengáis alguna referencia, la cueva la veremos aislada a la izquierda debido a las obras, que se han comido el cabezo por el que se llagaba.

Una vez en el restaurante la yesería, que esta en la orilla de la urbanización de la planilla, en el que es muy aconsejable ir a comer, descendemos con precaución los escasos 300 m hasta la almunia por la carretera, y de ahí como siempre directos a echar una tapica, en la que nos acompaño diego que pasaba por la almunia.

Una interesante mañana que nos ayudo a conocer mejor la preciosa sierra que tenemos en la puerta de casa, como dice el lapi, y para saber reconocer el desinteresado trabajo que realiza mucha gente, para que todos podamos disfrutar de nuestro monte. Hasta la próxima….

PD: ya contamos con un GPS, llego el viernes y esto es lo que he podido hacer por ahora, espero configurarlo, meterle la tarjeta de memoria y hacer bien las rutas para poder compartirlas, pero por ahora esto es lo que he conseguido.




FOTOS DE LA EXCURSIÓN PINCHAR AQUÍ

Pico de Rayo (desde Aluenda) 1420 m.

Domingo, 27 de diciembre de 2009

Distancia: 16,7 km.

Dificultad: fácil-moderada (por las últimas pendientes)

Tiempo: 2:40 andando, 55 min parados y almorzando Total 3:35

Desnivel: 650 m.

Excursionistas: Lapi y José Carlos, y Roberto Pellicer a última hora.


El sábado 26 de diciembre tras reponernos de los excesos navideños, quedamos el Lapi y yo para subir al Pico del Rayo desde Aluenda, excursión que el Lapi ya había hecho, pero al llegar a Aluenda la lluvia y la densa nube que cubría toda la subida nos hizo darnos la vuelta, irnos almorzar y posponerlo, a nuestro pesar, para el domingo.


El domingo amaneció frio y despejado, un perfecto día de invierno para irnos a andar. A las 8 salíamos de La Almunia y coincidimos con los amigos de los muñecos andarines, que tenían almuerzo navideño en el primer refugio, el de la Fuente Genaro, desde Aluenda, parte de ellos subían andando y un par llevaba el almuerzo en 4x4 a la caseta y preparaban la lumbre, ellos sí que se lo saben montar bien jeje. Roberto, que vino en una ocasión con nosotros, le gusto nuestro plan y se vino hasta la cumbre para reengancharse después al almuerzo.

Así pues a las 8:30, tras dejar el coche en al aparcamiento de Aluenda nada más pasar la vieja gasolinera, comenzábamos a andar los 3. Se me olvidaba, a Aluenda se llega por la AII dirección Madrid, nada más pasar el cruce de El Frasno. En el pueblo encontraremos ya la señal de la G.R. 90.2 dirección Viver de Vicort, la cual será nuestra principal vía de hoy, perfectamente marcado todo el recorrido por franjas rojas y blancas.


La excursión comienza saliendo del pueblo por una pista que a los 150 m se convierte en senda tomando siempre el desvío de la izquierda, hay un par de caminos perfectamente señalizados como explotaciones agrícolas, sobretodo cerezos, que no debemos tomar. La senda transcurre por un impresionante carrascal, está muy bien pisada, es una subida constante con algunos zigzag de mayor pendiente, oímos el viento soplar, pero esta cara Norte nos protege de él. Al final de la senda la carrasca se mezcla con encinas que dan paso al vivo pinar de las cotas más altas de esta sierra. La senda desemboca a una pista que sube desde El Frasno, en el collado de La Erilla, seguiremos a la derecha continuando por las marcas de la G.R. Este primer tramo nos cuesta unos 40min.


Ya en la pista y con el nuevo repetidor enfrente, continúa la subida más moderada, pero en pocos metros hay unos zigzag con más desnivel que atraviesan la carretera militar que sube al repetidor. Justo en este punto el camino llega al cruce con la subida a la Nevera de la Erilla Alta, a la cual no subimos, y se abre en este collado llamado El Puerto a la cara Sur, la imagen es heladora, los pinos en la cara Sur están blancos por el frío y el agua del día anterior, el aire viene helado y pensamos lo que nos espera en la cumbre, pasamos rápidos los zigzag y volvemos al resguardo de la pista que continua por la cara Norte.


Este tramo, tras pasar la carretera militar, es prácticamente llano. Nos encontraremos primero con el refugio de Fuente Genaro a la izquierda del camino, objetivo de los muñecos andarines, y más adelante con el refugio de La Caseta Blanca de Inoges, para llegar a la base de la cumbre del Pico del Rayo, este tramo nos cuesta unos 45-50 min. Desde La Caseta Blanca de Inoges, la excursión coincide con la subida desde Inoges, así que os remito a ella para las explicaciones.


La subida final ya la conocíamos, un pechugazo de los buenos, además cubierto por dos dedos de escarcha y zonas sombrías con las piedras totalmente heladas que le daban una mayor dificultad a la subida. Roberto y El Lapi pillan su ritmo y yo el mío jeje. En la cumbre un aire helador y todo cubierto por dos dedos de hielo, echamos unas fotos entre nubes y ráfagas de aire y sin perder mucho tiempo bajamos. El Lapi y Roberto se tiran deprisa lo que les cuesta besar el suelo con el culo un par de veces, yo y mis rodillas nos lo tomamos con más filosofía y seguridad. La mañana invitaba andar y no somos los únicos nos cruzamos con varios excursionistas por la cumbre.


Ya regresando por el mismo camino, comentamos la bella imagen con la bola del repetidor, solo blanca por una cara, y el Moncayo al fondo cubierto de nieve, volvemos a buen paso, ya que nos anima que en el refugio de la Fuente Genaro nos espera el almuerzo.


A pocos metros del refugio ya huele a brasas, entramos en el refugio donde nos envuelve el olor a una parrilla de chorizo y longaniza recién hecha. Agradecer de nuevo a los amigos de los muñecos andarines el generoso almuerzo que se curraron y el buen rato entre vinos, chorizo y risas que pasamos. El brindis con champan no podía faltar, lleno de buenos deseos y para que el año que viene estuviésemos todos allí de nuevo. El Lapi y yo tras tomar un revitalizante café emprendemos la marcha. Bajamos tranquilamente contemplando las maravillosas vistas y digiriendo el almuerzo por el mismo recorrido.


Bueno, como siempre os animo y hasta la siguiente… Que ya será al año que viene. ¡Feliz Año ¡


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