CALCENADA 2010

Viernes, 6 de agosto de 2010.
Distancia:
104 km.
Desnivel acumulado:
2757 m.

Tiempo: 18h 37min 29seg.

Dificultad: muy difícil.

Excursionistas: Roberto Pellicer, David Lapiedra y José Carlos Bes

, Víctor Pellicer, hasta Talamantes.


Los aficionados al senderismo de Aragón, muchos de España y alguno del extranjero no necesitarán presentación de esta andada popular, pero para l@s que no los conozcan voy a intentar poneos en antecedentes.


El GR-260 “Vuelta al Moncayo-Calcenada”, es una ruta que permite dar la vuelta al macizo del Moncayo aprovechando caminos vecinales, vías pecuarias, pistas forestales, y pequeños tramos de carreteras locales que permiten circundar las faldas del Moncayo, entre las provincias de Zaragoza y Soria. La ruta puede realizarse a caballo, en btt, o a pie, andando o corriendo. Tiene también dos modalidades de los últimos 40 y 20 km. Cada 5 o 6 km hay un avituallamiento, con agua, acuarius, plátano y naranjas, y cada 20 km hay un puesto con bocatas, pasta, duce y tienes mochila que has preparado con lo que crees necesitar.


La calcenada en sí, nace de la asociación cultural “Amigos de la Villa de Calcena”, viene celebrándose desde el año 2002. Toda la información puede encentrarse en su web, www.calcenada.com, dónde se encuentran perfiles, tiempos, participantes y el trac de la ruta. El esfuerzo que realizan para que todo discurra con normalidad es impresionante, hay decenas de personas involucradas voluntariamente, para que unos cientos de senderistas puedan disfrutar de esta ruta. Desde aquí mi admiración y agradecimiento por todo lo que consiguen, te sientes arropado en momentos muy difíciles y eso da una gran tranquilidad. Mención especial a los amigos de los muñecos andarines que están en todas y como no, en esta también colaboran.


Centrándonos en el día de la prueba, Roberto es su sexta edición, David su segunda, el año pasado los dos hicieron 17:15 min., y yo me propuse hacerla este año, Víctor, que no había realizado andadas tan largas, vino también en su primer año, a ver qué tal.


Km 0-20 Calcena-Borobia.


Empieza la andada a las 18h, por carretera se llega en 6,5 km a Purgujosa, de ahí se sube al collado del Tablado, lleno de encinas y robles con 460m de desnivel y se desciende entre llanuras meseteñas sorianas a Borobia.


En este primer tramo llevamos buen ritmo, en la subida se adelantan Roberto y David, yo les sigo con la vista y Víctor se descuelga unos minutos, pero nos reagrupamos en el collado y llegamos juntos al primer bocata y parada con mochila en Borobia.


Km 20-52 Borobia-San Martin de la Virgen del Moncayo.


Se sale de Borobia y en continua subida se gana el collado de la Tranca, con 310m de desnivel, se desciende a Cueva de Ágreda, su sube al collado de Canto Hincado (230m desnivel) y se desciende hasta San Martin.


Salimos casi de noche de borobia, aunque con buenos frontales jaja o por lo menos algunos, el de David alumbra poco. Víctor suda en el collado y se descuelga, en el km 25 lo vemos por última vez, prefiere que nos vallamos por delante y no le esperemos, empieza su prueba en solitario. El resto andamos a muy buen ritmo, pasamos fácil los dos collados y como tenemos buenas sensaciones y vamos bien hidratados y nutridos de los avituallamientos, no paramos en el km 40 que hay de nuevo mochilas y bocatas. Las bajadas de los collados trotamos para soltar rodillas y eso nos hace ganar tiempo y nos da ánimo. En el km 45 primer amago de ampolla de Roberto, que no va a más y primera ampolla mía, que si que va a más.


En este punto ya andamos sin ver prácticamente a nadie, el grupo de unos 300 que hemos salido a la vez se ha disgregado, los faros por la noche crean una serpiente de luces en el primer collado.


Km 52-60 San Martin-Litago.


Se llega a Litago con 190m de desnivel acumulado, pasando por Litueñigo, este trozo pertenece al GR-90.


Es un tramo corto, pero fundamental en la ruta, a David se le forman dos huevos en los empeines, de su afición a la escalada y sus ajustados pies de gato y a mí las ampollas ya me cubren la base de los dedos del pie derecho y alguna molestia en la espinilla izquierda, lo pasamos mal estos kilómetros, pero en Litago nos esperan los muñecos andarines con su habitual alegría, con pasta y bocatas y unas buenas sillas para descansar un poco y untarnos en réflex y vendar mis pies.


Km 60-82 Litago-Talamantes.


De Litago se sube por pista y carretera a la central de Morca, 230m desnivel de subida, se desciende al área recreativa de las cuevas de Añon y se anda agradablemente por la vera del río Huecha hasta Alcalá de Moncayo, de ahí se llega a Talamantes por la pista que comunica los pueblos salvando un desnivel de 305m, entrando al pueblo por detrás del castillo.


Son km de acostumbrarte a andar con dolores y ampollas, por lo menos para mí, David no va mucho mejor y Roberto nos anima y nos cuenta el perfil para hacerlo más fácil psicológicamente, el ritmo es bueno y la conversación en las bajadas y llanos es animada todo esto ayuda mucho, pero cada km se hace más largo y arrancar de los avituallamiento cuesta mucho, a parte de las paradas para colocar bien las vendas.


Lo bonito de este tramo es ver amanecer, las peñas de Herrera y el Moncayo, se iluminan por fin, y vemos por primera vez el gran macizo que estamos rodeando.


Nos enteramos, que Víctor se retira en Talamantes, más de 80km y 60 km él solo, con ampollas, es digno de admirar aunque no acabase, felicidades Víctor.


Km 82-104Talamantes-Calcena


Se sale de Talamantes hacia la ermita de San Miguel, tras unos toboganes se empieza a ascender el cerro de la Tonda, con 550m de desnivel acumulado de subida, tras pasarlo una larga bajada hasta la carretera y 5 km hasta Calcena por asfalto.


Andamos juntos los toboganes, pero en la subida Roberto se ve fuerte y se va a su marcha, nos espera en el último avituallamiento, en 10 km nos saca más de media hora, todo un toro, David me espera y pasamos la Tonda bien, pero la bajada es infernal después de 90km, casi 8 km y 590m de desnivel de bajada es interminable, intentamos trotar pero vamos más despacio que andando, pero con menos dolor, ya no se sabe que es mejor y cada uno baja como puede. Solo una sonrisa en este trozo, la alegría de encontrarnos con la niña de la silga, que se ando los últimos 20 km con Lorenzo pleno rendimiento, Isabel alegraste esta dura bajada.


Llegamos al último avituallamiento, allí esta Roberto esperándonos, y mientras nos comemos un sobre de energía instantánea, que no nos hizo nada, me encuentro con Jack, un amigo al que hace tiempo que no veía, otro sonrisa para afrontar los últimos km.


Pensaba que la bajada de la Tonda era la guinda del pastel, pero no es así, los últimos 5 km por carretera son mortales, es mediodía el calor aprieta, David y Roberto se adelantan unos metros y yo, agacho la cabeza, aprieto los dientes e intento no parar (frase en honor a Iker, que desgraciadamente no pudo venir), sé que sí paro no hubiese arrancado, en el último km nos agrupamos los 3 y José María, un SEÑOR (con mayúsculas) de 59 años que nos anima con su conversación el último km, ojala a su edad podamos hacer nosotros 104 km, pero nos cuenta que hizo hace poco una de 124km, impresionante.


Llegamos a meta, por dentro satisfechos, por fuera no se nota, fotos y abrazos con los andarines, y ducha de agua fría, baño en la piscina helada para relajar, gasas, vendas, réflex, pomada antiinflamatoria y comida popular, paella y ensalada, la verdad es que cuesta hasta masticar. Nos volvemos pronto y en la carretera saludamos a los cenefos que terminan la andada de 40 km, aquí podéis ver su crónica, como siempre clavan su ritmo, unas máquinas.


Mi opinión personal: me lo plantee como un reto hace un año para ponerme en forma y perder algo de peso, creo que es importante tener un motivo. El camino es siempre pista, prefiero los senderos, las partes más bonitas se pasan de noche, por lo cual no se disfruta del paisaje quitando los últimos 25km, que iba tan jodido que tampoco los disfrute, para no sufrir hay que estar muy bien preparado y no es mi caso, 40 km con ampollas y la espinilla como una berenjena no se lo deseo a nadie, en conclusión sufrí mucho, como no recuerdo, quería llorar, pero mentalmente piensas a lo que has venido, porque has venido, y que poco a poco van pasando los km, al final la satisfacción de llegar borra los malos recuerdos y los convierte en risas cuando las cuentas. Volver?? Por ahora no, pero seguro que repetiré, como dice mi novia, soy un poco gilipollicas.


Hasta la próxima, aunque yo ahora necesito un descanso...

Un día en la SELVA DE IRATI (pirineo Navarro)


Sábado 24 de Junio de 2010


Distancia: 18 km en total.


Tipo: En varias partes.


Dificultad: fácil.


Excursionistas: Isabel y José Carlos.


Aprovechando que pasábamos el fin de semana en Ochagavía, en el valle de Salazar, uno de los dos valles que forman la Selva de Irati en el pirineo Navarro, dedicamos un día a conocer este impresionante entorno perdiéndonos por sus hermosos bosques.


La Selva de Irati es un extenso territorio, (17.195 Ha) que desde la antigüedad ha tenido un aprovechamiento ganadero- forestal y cinegético. Se sitúa en una cuenca rodeada por montañas, ubicada en gran parte en los Valles de Aezkoa y Salazar. Con un gran valor natural y ecológico, es considerado como uno de los mayores hayedo- abetales de Europa. La Selva la conforman mayoritariamente hayas y, en menor proporción, abetos y pastizales de calidad.


La jornada la dividiré en 3 recorridos que os contaré a continuación, salimos de Ochagavía y lo primero que tenemos que hacer es ascender hasta la sierra de Abodi, por la NA-2102, son 15 km de infernales curvas, y más si vas con auto-caravana, cabe justica, que te deja en el parking de la Tapla, de ahí se puede acceder a sus cumbres que son el Goñiburu, Abodi, Idorrokia, son pequeños recorridos de 6 a 10 km, pero hacia mucho aire y frío, está totalmente expuesta, ya que los bosques están bajando al valle, así que solo paramos a echar unas fotos, se ve un impresionante perfil del pirineo aragones y decidimos seguir descendiendo.


La subida es mala, pero la bajada no es mejor, un poco cansados de conducir por esos lares, paramos en el primer parking que encontramos y andamos un poco para estirar las piernas.


RUTA 1


Como os decía, aparcando en el primer parking de bajada a la selva, andamos una pista que se introduce en el impresionante bosque, no había carteles de rutas, solo de explicación del entorno, pero ese entorno nos llevo a adentrarnos a ver qué encontrábamos, encontramos la gr-11, que llegaba a esa pista tras pasar por todo el pirineo, la pista parecía no llevar a ningún sitio, así que regresamos para seguir bajando con la auto-caravana. Andamos 5 km entre ida y vuelta lineales, con unos 150m de desnivel, mereció la pena por la belleza del lugar.


ver track de ruta


Continuamos por la carretera, y por fin llegamos a la caseta de información o casa de Irati, tras otros 12 km de tortuosa carretera y tras pasar un 2º parking. En la caseta compramos un mapa con todas las rutas de la zona y el joven nos recomendó un par de itinerarios. Merece la pena comprar el mapa, aunque está todo muy bien marcado.


RUTA 2


Este recorrido esta marcado como SL-NA 63A, va desde la casa de Irati, que esta acondicionada para comer, he incluso hacer fuego, cosa que me sorprendió, pensaba que en verano estaba prohibido, ascendiendo primero por un impresionante sendero, que se toma a la derecha de la pista a unos 300m de la casa de Irati, el sendero transcurre por un impresionante hayedal, que tras unos buenos repechos, va llaneando hasta la casa del forestal, justo a la orilla del embalse de Irabia.


En el embalse almorzamos, tras la anterior andadica y 4 km hasta el embalse, era hora de reponer fuerzas, el paisaje a la orilla del embalse es idílico.


El regreso se hace por un sendero, siempre todo bien balizado, que sale de la casa del forestal, de vuelta caminamos por sendero al principio y luego por la pista principal, junto al río Irati, a la sombra de los enormes árboles y rodeados de otros senderistas. En total hemos recorrido 8.2 km y 250m de desnivel, en este trozo.


Volvemos a la auto-caravana, e Isabel que me ha sorprendido gratamente por su ánimo y ritmo en la andada, decide que ya es suficiente, su entorno es el agua y no esta tan acostumbrada a andar. Yo sin embargo he visto un par de lugares que no están lejos y me apetece visitar.


RUTA 3


Por el sendero marcado como SL-NA 62A, se llega a la cascada del cubo, esta es una antigua pista que pasa a Francia, bordea el río Urbaltzeta. En poco más de 1,5 km encuentro la cascada, paro unas foticos y vuelvo a bajar hasta el parking, saludo a Isabel en la auto caravana, y empalmo el SL-NA 61A, que en menos de 1km asciende hasta la ermita de Ntra. Sra. de las Nieves, doy una vuelta por ahí y decido bajar por el mismo sitio, ya para concluir el día. En este trozo he recorrido unos 4.5km con unos 150m de desnivel.


Ver track de ruta.


Sé que es un poco lioso, pero da igual, el consejo es ir y conocer esta impresionante zona, es unos de los bosques más bonitos y vivos que he visto nunca, además me alegra mucho que por fin Isabel salga en el blog, ala cariño ya eres gasolinera. Quitando la carretera, en la que hay que armarse de paciencia, un día perfecto, en una selva espectacular.


Hasta la próxima....


Collado de "La Moleta"


Sábado 20 de Julio de 2010

Distancia: 20,69 km.

Altura máx: 2.429 m.

Altura min: 1.138 m.

Desnivel acumulado de subida: 1.379 m.

Tiempo : 8 horas

Tipo: circular.

Dificultad: moderada/dificil.

Excursionistas: David (Lapi), José Carlos y Diego.

Como todos los veranos, los “Gasolinos” tratamos de coincidir unos días para disfrutar de la piscina de la urbanización de Jaca después de una buena excursión. Normalmente, ya que estamos en el Pirineo y que es verano tratamos de pasar los 2000 metros y hacer alguna excursión más alpina. Este año, solamente pudimos quedar un par de días y hacer una excursión , no queríamos pasar de de 2500 metros ya que había más nieve que otros años (y francamente, yo no hubiese podido ya que estoy en baja forma). Decidimos realizar una excursión circular saliendo desde Canfranc Estación.
La idea era llegar al collado de la moleta por el Ibón de Iserias desde el Valle de Izas y bajar ha Canfranc estación por el sendero que pasa por la caseta del Vasco.

Para llegar a Canfrac Estación saldremos desde Jaca dirección Francia por el Somport y a unos 21 Km llegaremos a la Estación de Canfrac donde aparcaremos el coche.

Salíamos andando a eso de las 6:10 de la madrugada, aun no se veia. Tomamos la carretera N330 hasta llegar al primer puente que se mete a mano derecha y del cual parte una pista que te permite dejar el coche casi en el fuerte de Col de ladrones. Como nosotros íbamos andando subimos por el sendero que parte hacia le Norte y que coincide con uno de los trazados del camino de Santiago. Poco a poco fue amaneciendo y al llegar al col de ladrones ( unos 30´), ya teníamos la luz suficiente como para no tropezar. Ahí se coge el camino que poco a poco nos introduce en el Valle de IZAS. Jose Carlos y yo recordábamos un sendero un poquito mas llano de lo que estábamos haciendo y una panorámica del valle un poco más amplia hacia el horizonte, nos encontramos nuestro recuerdo un poco más tarde y tras haber ascendido ya unos cuantos metros, los telesillas de Formigal se vislumbraban en el collado del final del valle y la cascada de “Las Negras” esperaba frente al refugio de pastores que nos encontramos a mitad de valle. Acompañados y distraídos por una vaca solitaria que nos dio los buenos días en forma de mugido, llegamos hasta el refugio antes citado y comprobamos que deberíamos de haber tomado un sendero que ascendía en zigzag a nuestra derecha; Un sendero que parte al desde una roca curiosamente cúbica justo unos cientos de metros atrás. La equivocación no nos cuesta más de 30´ minutos y retrocedemos para coger el sendero correcto.

En este punto empieza el pechugazo bueno. Cogemos cada uno nuestro ritmo, Lapi y Jose Carlos su ritmo “pre-Calcenada” y yo mi incombustible ritmo “diesel”, lento pero constante. En la subida me van sacando entre 10 y 15 minutos, menos de lo que yo me esperaba (de no ser que me engañasen para dar aliento a mi ego y animar mi subida). Lo cierto es que tras pasar otro refugio y acabar una subida de uno 45´ con el sol ya calentando la sesera, se cruza un señor francés en calzoncillo de colores, con un bastón de madera más alto que el y una mochila “Altus” de los años 70 con cierres de metal roída por el tiempo. Pienso que es una alucinación fruto de mi sobrealiento el ver semejante “Tarzan” subiendo, pero Jose Carlos y Lapi cuando nos encontramos ya en el Ibón de Iserías me confirman que era real, de hecho nos adelanta a los tres a un frenético ritmo inalcanzable por cualquier ser humano e incluso deidad y lo divisamos realizando la cresta que va desde “La Moleta” y se dirige hacia Ibón de Ip más adelante. ¡Menudo Tarzán!.

Desde el Ibó de Iserías, nos queda el último pechugazo de la ascensión al collado de “La Moleta”. Tras esos 50 o 60´ minutos de subida llego al collado. Dode Jose Carlos y lpi ya se han puesto a resguardo para almorzar. Son las 11:00 y nos queda la bajada.

Parece que tenemos todo ganado pero no os engañéis, quedan 9 kilómetros de zigzagueante descenso que empieza sin una señalización clara de la senda. Bajamos varios metros prácticamente campo a través siguiendo los itos de piedra que otros montañeros han dejado mientras mis rodillas empiezan a pincharme y mi sobrepeso empieza a pasar factura. Alcanzamos la senda prometida y empieza la bajada a ritmo. Yo no consigo seguir el ritmo de Jose Carlos y Lapi que hubiesen llegado una hora antes o más de no ser por mi ritmo de rodilla maltrecha. Son buenos compañeros y me esperan cada cierto tiempo. Al llegar a la caseta del Vasco y comprobar lo que aun nos quedaba, es cuando pasé del estado de sufrimiento Sadomasoquista al maltrato corporal sin placer alguno con el consiguiente cambio de actitud y perdida de la razón. (Es decir, cada vez que quería expresar algo siempre empezaba con un “Cagoendioslaputabajada…”) lo que también se conoce como “síndrome de Felix en el Fragilito”.

Jose Carlos y Lapi, fuertes, a su ritmo no tiene problemas en terminar la excursión pero coinciden conmigo en que la bajada es acojonante, subirlo tiene que ser aterrador (aunque para los de rodillas flojas menos sufrido).

En fin, que satisfechos y con unos 21 km en nuestras patas y un desnivel de casi 1.400 m, llegamos a nuestro objetivo: “La piscina de la urbanización de Jaca y la ensaladilla Rusa que llevaba en la nevera desde la noche anterior”

FOTOS DE LA EXCURSIÓN PINCHAR AQUÍ




PROBÁNDONOS....

Sábado 3 de Julio de 2010

Distancia: 40,84 km.

Altura máx: 1.045 m.

Altura min: 371 m.

Desnivel acumulado de subida: 722 m.

Tiempo en movimiento: 6:20 h.

Tiempo parados: 51 min.

Tipo: circular.

Dificultad: moderada.

Excursionistas: Iker y José Carlos.

Parecemos bastante repetitivos, siempre la misma sierra para arriba y para abajo, tenemos motivos para ir: porque la tenemos en la puerta de casa, porque es preciosa y encantadora, por las vistas, porque puede ser muy exigente... pero esta vez no, no era nada de eso. Tenemos pensado ir a la Calcenada, como ya muchos sabéis, e Iker y yo que no hemos estado, queríamos ir acostumbrando las piernas a distancias largas, en fin, probarnos a ver que tal. Después de la Calcenada volveremos a disfrutar del monte.

El pronóstico del tiempo no era bueno, tormentón el día anterior, e inestabilidad con probabilidad de tormenta eléctrica par el sábado, con nubes de evolución y probabilidad de precipitaciones intensas, pero aún así decidimos probar.

Conociéndonos todos los caminos de la Sierra de Algairén y habiéndolos explicados numerosas veces, por lo cúal no me voy a entretener demasiado en las explicaciones y dejaré las referencias, la idea era llegar hasta Cosuenda, pero sí el tiempo o algún imprevisto surgiera, la acortaríamos.

A las 6:15 nos poníamos en marcha, a Alpartir, nuestro primer objetivo, subimos por el camino más corto, que es la bajada del día de la andada de Valdejalón, o sea a salir directos al cementerio por el camino hondo desde La Almunia.

En Alpartir tomamos el camino del río, para subir hasta el collado del tío Francisco, aquí tenéis las referencias (camino del río y subida al collado del tío Francisco), en este trozo, el sendero transcurre junto al río y las aguas del día anterior hace que nos mojemos, Iker sólo las piernas, bueno sus medias, pero yo voy con zapatillas de verano sin gore-tex y me calo bien los pies. Llegamos al collado, la subida es muy chula y con buena pendiente y pensamos un momento subir hasta el mirador de la Falaguera, pero el sol ya calentaba la nuca demasiado y nos quedaba mucho camino, así que decidimos bajar a almorzar al Raso de la cruz, y bajamos rápidos y directos.

En el almuerzo las pocas fotos de hoy y las mayores risas, TOMA TOMA el almuerzo del Iker, paquete pan bimbo, bolsa de sobaos, bote de crema de cacao de dos colores de 750 ml, y una bolsa de chetos pandilla jajaja sin comentarios, compartí un poco de mi bocata con él, para que no le diese una hiperglucemia.

Salimos hacia Cosuenda y mis pies mojados me están pasando factura, algún amago de ampolla por la humedad, que luego sería ampolla, me hacen pisar mal y se me carga el tibial anterior. Llegamos a Cosuenda, y salimos por el camino de Almonacid de la Sierra, la calle se llama así, por lo tanto no tiene pérdida, además esta asfaltado, con lo que hay que tener cuidado con los coches y siendo ya casi mediodía, el calor nos pega por arriba y por abajo, aunque estamos contentos porque mantenemos el ritmo, desde Cosuenda es una constante bajada progresiva hasta La Almunia.

En Almonacid, parada en la fuente, en medio de la plaza y del rastrillo que hacen los sábados, nos refrescamos y me cuido un poco los pies, aunque ya poco se puede hacer. Salimos por la calle baja, el camino que la sigue, todavía asfaltado, es el que va hacia La Almunia. En el momento que se acaba el asfalto, es que llegamos a la finca "la redonda", tomamos el camino paralelo a la carretera, que después de trazar una gran curva nos llevará hasta los almacenes de la finca y saldremos recto a la carretera Alpartir, primero junto a la acequia del carretillo y después junto a la acequia de grio, para bajar a La Almunia. En esta parte el sol nos cae de canto y se hace duro, lo único que nos anima es pensar en la jarra de cerveza.

Bueno, cada uno saco sus conclusiones, contentos por el ritmo, pero hay pequeños detalles que sí no los controlamos, sabemos que no acabaremos. Por cierto los del tiempo no dieron ni una.

Hasta la próxima...


I Encuentro de Blogueros Senderistas de Aragón. Morata-Chodes-Ricla-La Almunia


Distancia: 18 km.


Altura máx: 450 m.


Altura min: 307 m.


Desnivel acumulado de subida: 458 m.


Tiempo : 5 h y 30´ (La primera parte se hace lenta con un grupo grande)


Tipo: Recorrido interpueblos. Morata-Chodes-Ricla-La Almunia


Dificultad: media (Paso complicado de “La sirga”)


Excursionistas: Senderos al Sol: Isabel, Conchi, Chema, Alberto Carlos y Goyo. Cenefos: Fernando, Juanjo y a última hora se apuntó José Antonio. La gasolina a medias: José Carlos, Iker, Javi, Tomás, Sara y Diego.


Con la sonrisa boba que produce el recuerdo de las anécdotas cercanas me siento a escribir la crónica del I encuentro de Blogueros Senderistas de Aragón, o como algunos ya empezaron a rebautizar en los postres de la comida, I encuentro de la “Peña la Sirga”.


Tras meses de ausencia en las diferentes actividades senderistas de “La gasolina a medias”, me toca a mi escribir la crónica del encuentro más importante y agradecido de nuestro recorrido como grupo senderista, pero sería injusto que tuviera que llevarlo a cabo José Carlos que, con tanta delicadeza, pasión y celo, ha cargado con el peso de la organización y preparativos del encuentro.


La andada no fue dura pero tampoco un paseo matinal. Quedamos todos los grupos (senderos al sol, cenefos y nosotros) a las 8:00 de la mañana en el Albergue de Morata donde el sueño del madrugón y la timidez propia de los que se acaban de conocer dibujaban un escenario algo lacónico.


Empezamos la marcha con los Cenefos a la cabeza, ya que ellos eran los que mejor conocían el camino hasta pasar “la sirga”.


Por un camino asfaltado que sale desde el Albergue cruzamos el río pasando un puente de arquitectura románica y al poco, llegamos a Chodes. Ahí dimos un giro a mano derecha en una de sus estrechas calles para dirigirnos paso a paso hasta donde comienza la escuela de escalada de Morata.


Junto al túnel del tren y dejando a nuestra espalda el famoso puente de roca, delicia de todo escalador experimentado, empezamos a subir por un camino que parte a la izquierda del túnel y que se pierde un poco más arriba convirtiéndose en un sendero oculto entre matojos bajos propios de la zona.


Olores inconfundibles a monte impregnaban las conversaciones que ya hacía un rato surgían espontáneamente entre todos los presentes. Poco a poco sin apenas apreciarlo los tres grupos que habíamos empezado a andar al principio se difuminaban y empezaban a conformar otros grupúsculos cambiantes y variables con el tiempo que nos permitieron conocernos de forma más interpersonal.


El sendero sube, encontrando aquí la pendiente más pronunciada de todo el recorrido, hasta un pequeño collado donde nos reagrupamos todos. Divisamos el río Jalón a nuestros pies cruzando de forma transversal la sierra en la que nos encontramos. Tras bajar hacia la orilla del río vemos que hay que cruzar la desembocadura del río Isuela en el Jalón. Este paso está algo oculto, y por un sendero que se sumerge en la espesa vegetación de Soto cargada de grandes mosquitos nos da la sensación de estar caminando por una selva tropical. Encontramos el paso del río Isuela, es el tronco de un árbol que hace las veces de puente para todo aquel intrépido que, metido en harina, no tema continuar por la pequeña “selva” de cañas, ortigas, zarzas y mosquitos de tamaño increíble.


Salvado el rió Isuela, continuamos por la margen izquierda del río Jalón. El camino que como bien decía Machado (pero esta vez de forma literal) lo hacíamos al andar, transcurre entre espesa vegetación y pequeñas praderas llanas con cerezos y viñas que nacieron de forma improvisada o casual y dispersas por el suelo que pisábamos.


Al poco tiempo llegamos al Azud de Chodes, donde nosotros (la gasolina a medias) habíamos llegado en una ocasión anterior, pero desde la margen derecha.


Justo a unos metros se estrecha el sendero y empieza la zona más complicada o técnica de nuestro recorrido: “ La sirga”.


La sirga es eso, una sirga en la pared del desfiladero que ayuda a los caminantes a salvar este tramo. La clave para pasar de la forma más cómoda posible es tratar de no hacer pulso con los brazos, sino dejarse colgar de ellos sacando el culo y dejando que tu propio peso descanse sobre los pies que apoyan en la pared. De esta forma ir poco a poco avanzando. Tras ciertas maniobras de prevención de riesgos por parte de los Cenefos que muy calurosamente arroparon a las senderistas que se prestaron a ser arropadas para el buen transcurrir de la marcha y, gritos de ánimo y optimismo por parte del resto de personas que estaban ya a salvo tras haber pasado este dificultoso pero divertido tramo (gritos de aliento para siempre registrados en el archivo de vídeo de Cenefos), todos pasamos ilesos y secos hasta la zona conocida en Ricla (termino municipal en el que ya nos encontramos) como “La Luz”. Por ser ahí donde se encuentra una central hidroeléctrica que abastecía de luz a la localidad hace ya muchos años.


Tras unos pasos por la pradera de la margen Izquierda del Jalón, nos encontramos con el puente hecho con traviesas de las vías del tren. Un precario puente por el que aun pasan vehiculos. Cruzamos este puente y de frente la acequia. Seguimos el camino a nuestra izquierda, paralelos a la acequia que nace en el anterior azud nombrado (Chodes). Al poco la central de “La Luz” donde decidimos Almorzar. Ya son las 11:00 y tan solo llevamos 6 kilómetros, no obstante, sabemos que ahora el sendero es mucho más fácil y rápido.


Desde la casa de “La Luz”, parte un camino entre choperas que nos deja en un sendero de ascenso leve por pedregales y que se acondicionó relativamente hace poco tiempo.


Este sendero nos lleva a otro Azud, el Azud de la acequia de “Michen” que nos acompañará hasta que lleguemos a Ricla siguiendo paralela al río. Pronto llegaremos a “Los desfiladeros del Jalón” pasando por “El Palo del Moro” y llegando a Ricla sin complicaciones donde nos reagrupamos en su plaza de toros. Caminando por el pueblo hacia la estación de tren y cruzando esta hasta la cooperativa tomaremos allí el camino agrícola que nos llevará directos a la Almunia y que está asfaltado en su gran parte hasta llegar a la Almunia.


En esta parte del camino ya estaban bien definidos los ritmos y el carácter e idiosincrasia de cada subgrupo. “Cenefos” y parte de “Gasolinos” andaban como alma que lleva el diablo en cabeza de marcha, la otra mitad de “Gasolinos” y “Senderos” conformábamos el pelotón de cola a un ritmo más tranquilo y sosegado. Ya no quedaba nada para llegar a la cervecita deseada en la terraza de la plaza del jardín en La Almunia. Apenas cruzar la Autovía ya se ve al fondo La Almunia y en unos 15 o 20 minutos ya estamos todos con nuestra sonrisa en la cara y nuestra cervecita en la mano.


Lo que viene después es algo que corresponde valorar al resto de grupos blogueros que asistieron, ya que queda muy mal elogiar lo que uno mismo organiza. No obstante, sabíamos de antemano que la comida y su maridaje iban a ser del agrado de de los comensales, “La gasolina a medias” no se arriesga y, contando con Miguel Ángel Mosteo como cocinero y amigo anfitrión del Casino de la Almunia, estábamos más que tranquilos en ese aspecto.


Bromas, risas y anécdotas se dieron cita en la sobremesa que bien regada dio paso a elucubrar sobre el próximo encuentro de la “Peña la Sirga”.


Sólo queda agradecer a todos los asistentes el buen clima que se respiró en todo momento y trasladar el buen sabor que se nos queda después de un encuentro como este. Seguro que cada uno tendrá su vivencia personal del evento, pero está claro que todos coincidimos en que como mínimo una vez al año se ha de repetir.



Aquí podeis ver las fotos del día por Diego y José Carlos.


Parque de la Grajera y la Barranca-Logroño

Sábado 12 de Junio de 2010

Distancia: 18 km.


Altura máx: 389 m.


Altura min: 492 m.


Desnivel acumulado de subida: 125 m.


Tiempo en movimiento: 2:45 h.


Tiempo parados: 20 Min.


Tipo: circular.


Dificultad: muy fácil.


Excursionistas: José Carlos.


Pasaba el fin de semana en Logroño y tenía pensado conocer el camino de Santiago hasta Navarrete y volver por una dehesa de la cual me saque una rutilla bastante llana de unos 35 km, pero al levantarme a las 7, el panorama no era muy alentador, lluvia constante y el cielo más encapotado que con el volcán de Islandia.


Con bastante pereza, y no solo la tenía yo, mi GPS no quiso pillar satélite hasta que llevaba un kilómetro y pico andando, me dirijo desde el centro de Logroño al Parque San Miguel, del cual tomare como comienzo de la explicación, aunque para llegar a él tuve que recorrer un par de kilómetros por la ciudad.


Desde este parque sale el Camino de Santiago de la ciudad, a parte de las marcas típicas del camino, el circuito que al final hago, está marcado para bicicletas como ruta 2 y empalme la ruta 5a, que es la que da la vuelta al Parque de la Grajera y la Barranca.


Este parque está rodeando al embalse, que constituye un humedal. La presa y el embalse se inauguro en 1880, con una ampliación en 1912, el parque en sí fue inaugurado en 1992 con una extensión protegida de 87 Ha y 32 Ha de lámina de agua en el embalse, en 1998 el ayuntamiento adquirió para la ampliación 250 Ha, incluyendo un campo de golf inaugurado en 2003.


Después de la breve historia del parque, me centro en el recorrido, como os decía salgo del parque de San Miguel por el Camino de Santiago, con bastantes peregrinos a los cuales adelanto con facilidad, ya que mi mochila es menos pesada y mi camino de hoy mucho más corto que el suyo, se llega rápidamente y por terreno asfaltado hasta el parque de la Grajera, y una vez en el parque doy la vuelta al humedal por las distintas sendas (realmente son caminos) que el parque tiene marcadas, la senda del deporte, la del agua, la del pantano,… éstas ya no forman parte del camino de Santiago y los lugareños que paseaban por allí me paran y me dicen que me he salido del camino y voy en dirección contraria, les explico mi fin y me aconsejan que suba al mirador encima del club de golf, las vistas son buenas, pero hoy no.


Tras almorzar refugiado de la lluvia, viendo a la gente pescar con paraguas, decido volver a casa, vuelvo por el camino de Santiago y como llego mucho antes de lo esperado, lo mejor que se puede hacer en Logroño es bajarse a echarse una tapa.


Un sitio muy bonito, para pasar una mañana tranquila, acondicionado para la pesca, el golf, varios parquecillos para niños y la tranquilidad de mirar el precioso humedal y toda su fauna y flora, pero no esta mañana que apetecía más quedarse en casa.


Hasta la próxima…

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