La Nevera-Mirador de la Falaguera-Peña la Tía

Domingo 23 de Agosto de 2009

Tipo: circular (Raso de la Cruz-La Nevera-Mirador de la Falaguera-Peña la Tía-Raso de la Cruz)

Distancia: 7,9 km

Tiempo: 3 horas

Desnivel: 450 m

Dificultad: media

Excursionistas: Pedro y José Carlos

Este recorrido ya lo realizamos en Abril, http://lagasolinaamedias.blogspot.com/2009_04_01_archive.html , pero esta vez bajaremos por la Peña La Tía, es más directa y pronunciada, pero acorta la vuelta casi 1 km.

La excursión de hoy tiene doble sentido, el primero es nuestra “naturaleza del blog” como siempre, pero el segundo es algo especial.

El La Almunia de Doña Godina es tradición que cuando alguien se casa, el dinero-regalo de los amigos se les entrega en forma de putadilla, por ejemplo: el número de cuenta escondido en 20 cascaras de pipas de un saco de 10 kg, las monedas revueltas en grasa de tractor y pelo, los 20 dígitos de cuenta grabados entre las canciones de 50 cintas de radiocasete, etc. Esta vez los novios fueron Isis y Pedro, se nos ocurrió que tenían que contestar a una serie de preguntas sobre los puntos de interés de este lugar realizando el recorrido, para poder sacar el dinero de la cuenta donde lo teníamos. Sabiendo que no son muy amigos de andar y que les gusta más el coche, que a un tonto una piruleta, sabíamos que iba a ser una gran putadilla.

Isis, por circunstancias, no pudo venir, pero Pedro se quería quitar el marrón de encima cuanto antes. Así pues, con muchas ganas por parte de Pedro, sobre las 9 de la mañana, un poco tarde para mi gusto, comenzamos a andar. Los primeros 15 min hasta el Sitio del Emparrado, los hicimos a buen paso, y a Pedro le sirvió para limpiar sus pulmones de humo y sustancias verdosas, ya me entendéis… a partir de aquí comienza la subida de verdad, un pechugazo majo, bebimos un poco de agua y deje que Pedro marcase el ritmo, daba 10 pasos largos y paraba para coger aire y tomarse la pulsaciones jeje no había peligro, pero el corazón marcaba un buen ritmo hardtechno jaja. En 150m paró tres veces y eso a mí me estaba matando, le dije que parase y tomase un ritmo mucho más lento y de paso más corto, para no reventarnos en 5 minutos, así lo hizo, paso a paso y sin apenas parar, alcanzamos La Nevera y luego el Mirador de la Falaguera. En el punto más alto, termino de contestar todas las preguntas ¡PRUEBA SUPERADA! ya tenía su botín, bueno suyo y de Isis, ya sabéis como va esto del matrimonio jaja

Después de contaos la anécdota del día, centrémonos en el recorrido de bajada, la subida no tenéis más que mirar el enlace.

Estamos en el Mirador de la Falaguera, regresaremos sobre nuestros pasos hasta un poste que habremos visto antes donde indica “Peña La Tía”, tomaremos la senda que sale del camino, para empezar a descender rápidamente, no tiene mucha dificultad, pero la pendiente es considerable, y en unos 5 min alcanzamos la Peña La Tía, es una cueva donde en Abril, estuvimos desayunando y después subimos hacia el mirador, esta vez bajaremos rectos y además ,no pudimos desayunar en ella porque al entrar, asustaba el zumbido de avispas que se refugian ella de las altas temperaturas, así que nos sentamos en una sombra y echamos el esperado bocao.

Reanudamos nuestra marcha, disfrutando de la bajada entre árboles de diferentes especies que nos daban una agradable sombra, a mitad de bajada nos encontraremos con el Sitio del Canto, no vimos nada especial en él (es la foto de al lado), suponemos que sería un lugar de descanso ¿?. A partir de aquí hay unos 300m de senda que tiene roderas profundas, aunque con cuidado se pasan sin dificultad.

Con el suelo que pisamos mucho más llano, más ancho y mejor pisado llegamos hasta la Peña del Gallo (foto de abajo), no debemos tener buena imaginación, porque no vimos el gallo o no encontramos el ángulo, en pocos metro empalmaremos el camino principal, debidamente marcado con un poste que nos llevará al Raso de la Cruz, desde donde comenzamos la excursión.

Es un descenso mucho más rápido, en menos de 1 hora se desciende.

Pedro estaba muy contento se sentía muy bien después de hacer la excursión, tanto por el ejercicio físico que había desperezado su cuerpo, como por, evidentemente, haber conseguido desbloquear el dinero. Yo por mi parte, estaba contento porque mi rodilla no me dio problemas en la bajada, desperté el gusanillo del senderismo en Pedro y porque sabía que después de hacer de guía, estaba invitado a unas buenas tapas en el Pirri, bar de La Almunia donde, como ya sabéis, acaban las excursiones cerca de allí.

Con el buen sabor de las tapas me despido, hasta la próxima…

Desfiladeros de Ricla


Lunes 10 de Agosto de 2009

Dificultad: muy fácil

Desnivel acumulado: 362 m

Distancia: 15,63 km

Tiempo: 3:10 incluyendo 15 min de parada y otros 15 recogiendo moras

Excursionistas: Vicente y José Carlos

Era una tarde calurosa en Valdejalón, y lo que apetecía era tomar una cerveza fría en alguna buena sombra, pero la excusa de domar unas botas nuevas, las del regreso de Vicente, y con ganas de probar mi rodilla, nos dirigimos a hacer un paseo por la orilla del Jalón, que llevábamos en mente desde que en la primavera pasada acondicionarán un paso algo dificultoso que había en esta excursión.

Por tanto a las 5:30 de la tarde y con “Lorenzo” funcionando a pleno rendimiento, dejamos el coche en la plaza de toros de Ricla, veremos un parquecillo con un gran busto de “Goya”, popular mente conocido como el cabezón, del fondo del parque sale un camino agrícola, ese será nuestro punto de partida. Como ya he dicho la ruta está marcada, aunque en algunos tramos no se encuentran fácilmente las señales, siempre nos guiaremos por el río Jalón y la acequia Michén como os explicaré, las marcas que hay son rojas y amarillas y los postes señalizados que seguiremos son los de “Desfiladeros del Jalón”.

Como os decía, al final del parque, en una valla blanca que rodea un estanque de cisnes, veremos el primer poste con la indicación “Desfiladeros del Jalón”, a los pocos metros del comienzo, veremos a la derecha unos bancos, y desgraciadamente el panel descriptivo de la ruta, lo encontraremos roto en el suelo, y eso que no tiene un año, los vándalos, de nuevo como ya hicieron con los carteles del “Camino de las Conchas” en esta misma localidad, ha jodido algo que no molesta a nadie.

Bueno centrémonos, avanzaremos por el camino unos 15 min y este dará un giro a la izquierda, para convertirse en la senda de “el Palo del Moro”, ya transitada por nosotros en la excursión de “la cueva de la sima”, en esa ocasión no estaban puestos los carteles informativos, solo estaban las estructuras, pero ahora ya los han puesto. Hay dos a lo largo de la senda que transcurre a escasos metros de la orilla del Jalón, uno nos muestra la Fauna de estos parajes y el otro nos cuenta la historia del Palo del Moro “un guerrero moro enamorado de una cristiana que no le correspondía, un día ella le puso a prueba, preguntándole, si sería capaz de clavar su espada en el punto más alto de estos desfiladeros, él le fue a demostrar que sí. Al día siguiente la espada lucia en lo más alto, pero encontraron el cadáver del guerrero a los pies de la roca”, en una de las grietas de este punto, vemos todavía un palo incrustado, de ahí el nombre de la senda.

Llegaremos a un cruce de caminos, donde veremos otro poste, seguiremos como ya sabéis la dirección “Desfiladeros de Jalón”, por un camino agrícola, ancho y bien pisado, pasaremos por delante de una vieja paridera y a los pocos metros cruzaremos la acequia michén, continuando siempre por el camino principal, hasta llegar a otro puente, que cruzaremos para continuar por una senda que bordea primero la acequia, viendo en este punto uno de los trozos más escondidos y bellos de la ruta, y luego nos llevará a través de cañas bordeando el río y pasando por el azud de Ricla. En este trozo encontraremos la única dificultad del día, una escarpada pared de unos 30m de larga a nuestra izquierda, la cual ha sido asegurada con piedras grandes, para crear un paso a unos 4m. de altura, simplemente hay que tener cuidado, pero es fácil superarla. De ahí nos veremos otra vez inmersos en cañas y atravesando un par de choperas, llegaremos al azud de Arapiel, volveremos a cruzar la acequia y por un camino llegaremos hasta la Luz, una vieja edificación de eléctricas, prácticamente en desuso, aquí termina nuestra excursión, aunque después nos informamos que se puede continuar 800m más hasta el azud de Chodes y volver por las obras del AVE a Ricla, pero por hoy ya valía, hacía mucho calor, tomamos algo de fruta y decidimos volver por donde habíamos venido.

Se pasa un par de veces por debajo de la vía de tren, aunque esta no afecta para nada el camino, destacar también que es recomendable llevar pantalones largos, ya que hay bastantes zarzas y hierbas bajas, si no que se lo pregunten a Vicente jeje.

Nos sentimos satisfechos al volver, ya que el paseo merece la pena, por el efecto de esos desfiladeros sobre el Jalón, por la tranquilidad de andar junto al río y además, de las dos bolsas de moras que nos llevamos a casa, ya que los zarzales estaban repletas de ellas.

Hasta la próxima…

Aspe (2.645 m)


Lunes 27 de Julio de 2009

Altitud: 2.645 m

Desnivel : 1.185 m

Dificultad: Media
Tiempo total: 2h 45´ ascensión + 2h regreso (5 h justas con parada del almuerzo).

Excursionistas: Diego.

Lo cierto es que no pensaba hacer esta ascensión, sino que pensaba dar un agradable paseo con Sara desde el corral de las mulas hasta los Ibones de Anayet, pero Sara se ha despertado indispuesta y he decidido cambiar de planes y hacer algo un poco más fuertecillo.

Decidí subir al Aspe desde el Valle de Aisa. Para llegar desde Jaca hasta donde dejaremos el coche, tomaremos la carretera N-330 dirección Somport hasta que pasado Castiello tomaremos el desvío que nos indica a Borao. Esta carretera en bastante mal estado pasa por el pueblo de Aratores, Borao y nos lleva a Aisa. Allí deberemos de seguir la carretera dirección a un campamento scout que está señalizado con sus propios carteles. Pasaremos ese campamento y llegaremos hasta el final de la carretera donde nos encontramos una valla. Aparcaremos el coche y empezaremos a andar por la pista dirección norte cruzando y cerrando la valla. Nos encontramos con dos valles, uno a nuestra izquierda donde veremos los lecherines y el collado de Torbillón así como el pico de la Magdalena y otro a nuestra izquierda por donde continúa la pista hacia un circo. La senda que deberemos de coger es la que sigue la línea que divide los dos valles. Sendero que por ahora transcurre subiendo poco a poco por pradera verde hasta llegar a un abrevadero (que estaba seco). Justo ahí, la senda se divide y nosotros deberemos de tomar la que sube hacia el embudo que observamos ante nosotros. Pasado el embudo seguimos la senda siempre dirección norte hasta llegar al poderoso Karst superior. Parece un paraje sacado de una película de ciencia ficción. Mientras atravesamos el Karst, deberemos de prestar atención a los hitos de piedra que nos indican el camino a seguir, ya que no hay sendero visible y el camino es peligroso, por los grande agujeros y simas que se extienden a lo larga de todo este tramo. Es una zona de grandes piedras grises, erosionadas por el hielo y la nieve que dejan afilados cantos hacia arriba. Este es el tramo más peligroso. Durante 45´ casi 1h, transcurrimos por esa zona de afilados cantos y profundos agujeros, después salimos a un collado intermedio donde veremos los valles de Francia y donde ya estaremos a poco tiempo de la cumbre que subiremos cresteando. Desde arriba, veremos Candanchú a nuestros pies, Francia, el valle de Aisa, los Lecherines, la Magdalena… merece la pena subir, solo por la vista, aunque a mi lo que más me impresiona fue la zona del Karst superior.

El regreso lo realicé por el mismo lugar por donde había subido, pero esta vez decidí bajar sin parar y a buen ritmo, ya que parecía que el tiempo estaba empeorando.

En fin, que casi sin haberlo planeado, ya tenemos otro pico registrado en nuestro blog. Esto marcha.

FOTOS DE LA EXCURSIÓN PINCHAR AQUÍ

Garmo Negro (3.066 m)



Viernes 24 de Julio de 2009

Altitud: 3.066 m


Desnivel : 1.431 m


Dificultad: Media-Alta


Tiempo total: 4 h subida + 3 h bajada (7h ).

Excursionistas: David (Lapi), Jose Carlos, Diego.


Este es el pico más alto que, de momento, hemos subido en “la gasolina a medias”, era un reto que ya hacía tiempo nos planteábamos: subir por encima de los 3.000 m. Para ello, este era el momento, llevábamos varias excursiones en días anteriores que nos habían puesto en forma, el tiempo pronosticado era bueno y estábamos en Jaca, a unos 50 minutos en coche de Panticosa (Balneario) donde dejamos el coche para empezar a subir.

Para llegar a Panticosa desde Jaca deberemos de ir hacia Sabiñánigo por la N-330 y tomar el desvía a Biescas. Una vez pasado Biescas deberemos de seguir la carretera dirección Francia por el Portalet. Al poco tiempo veremos el pantano de Bubal a nuestra derecha y continuaremos por la carretera hasta llegar a la cola del pantano donde un desvío no

s indicara Pueyo de Jaca y Panticosa. Una vez en Panticosa, continuaremos por la carretera que sube de forma más pronunciada y zigzaguea por el valle cerrado hasta llegar al Balneario. Allí aparcaremos y empezaremos nuestra Ascensión al Garmo Negro.


Empezamos a andar sobre las 6:22 de la mañana, esta vez habíamos madrugado para poder aprovechar bien la mañana. La senda comienza entre el barranco de Argualas y el de Arnals. En la guía (edit: Prames) indica que hay que coger el sendero desde el campo de fútbol, pero las

remodelaciones y cambios que ha habido en el Balneario estos últimos años no ha dejado ni un vestigio de dicho campo de futbol. En cualquier caso para asegurarnos de que nuestro sendero es el correcto, comprobaremos al poco de su inicio que hay una fuente de agua templada dentro de una edificación antigua con forma de cúpula circular (en este momento bastante ruinosa).

Seguiremos este sendero que nos lleva a unas praderas superiores (Mayata baja de Argualas) donde proseguiremos entre pinos a nuestra derecha hasta la Mayata Alta de Argualas. Allí por fuertes pendientes seguimos subiendo dejando los pinos atrás y encontrándonos en un circo de roca donde veremos un gran nevero a nuestra izquierda (por donde se puede ascender si tienes material adecuado y conocimientos de las técnicas adecuadas), una chimenea al frente que también se puede ascender entre un barranco terminando en una pequeña trepada, y un sendero poco marcado a nuestra derecha que sube entre dos rocas de forma más suave y sencilla dirección col

lado de Pondiellos. Nosotros tomamos esta senda y empezamos a subir, perdiendo el sendero en la parte superior donde termina la zona más verdosa (hay que fijarse que a nuestra izquierda continúa el sendero “normal”), nosotros no nos dimos cuenta y seguimos subiendo por la roca siguiendo los hitos que otros montañeros habían dejado. Cuando habíamos ascendido bastante, giramos a nuestra izquierda para dirigirnos a la base del Garmo Negro (llevábamos unas 2h 30´), Justo en ese lugar, José Carlos decide regresar por su fuerte dolor en la rodilla que

lleva varios días dándole mal (su vuelta al coche le resulta infernal, ya que el dolor se le agudiza al cargar las rodillas en las bajadas). Es una decisión muy acertada, no por ello esconde su mala leche de tenerse que volver, ya que su resistencia y forma física son inmejorables en ese momento y a penas nos quedaba 1h y 30´, pero sabe, que el descenso hubiese sido imposible con la rodilla así

desde la cumbre. Pasamos por debajo del Garmo Negro dirección a la Collata de Argualas, donde para ascender deberemos de cruzar un nevero. Tuvimos suerte de que no estuviese helado porque no llevábamos crampones ni piolet, así que pasamos sin dificultad con los bastones y clavando las botas, eso si, con muchísima precaución.

Una vez pasado el nevero, ascendemos por la pedrera que ya desde hace un buen rato nos acompaña. Llegamos hasta un circo donde encontramos otro gran nevero, ya estamos a 2.940m y aun nos quedan unos 100 m aprox. de desnivel. Desde ese circo en la Collata de Argualas, se marcan varias sendas que suben p

or la pedrera hasta la cumbre. El sendero no para de subir y cada vez de forma más prolongada desde que lo hemos cogido, el desnivel es considerable y a esa altura notamos algo de frio y viento, pero ya lo hemos conseguido, llegamos a la cumbre del Garmo Negro y por lo tanto a 3.066 m de altitud, las vistas son impresionantes, pero enseguida nos baja una niebla ya que las nubes hoy, están a esa altura. Comimos unos frutos secos y bebimos algo de agua y de regreso al coche.


El regreso al coche fue más rápido que la ascensión, además, esta vez si que encontramos el sendero que antes nos había despistado. El día estupendo, y los ánimos por las nubes. Ahora bien, esta

excursión no terminaré diciendo que es fácil, sencilla y para toda la familia. El desnivel es grande, hay algún paso complicado (neveros), y no para de ser una subida constante. Mereció la pena.

De Canal Roya a Ibones de Anayet

Jueves 23 de Julio de 2009


Altitud: 2.227 m

Desnivel : 887 m

Dificultad: Fácil

Tiempo total: 3h ida + 2 h 30´ regreso (5 h 30´ aprox)

Excursionistas: David (Lapi) y Diego.


Como ya hemos indicado en la excursión a refugio de Lopez Huici y collado de Torbilló

n o de la Magdalena, nos encontramos en Jaca, por lo que el acercamiento en coche lo realizaremos desde

Jaca. Deberemos de coger la carretera que nos lleva a Francia por el Somport N-330 y en Canfrac (estación) entrar al pueblo dirección Candanchú. Una vez pasada la localidad de Canfranc (estación) veremos el fuerte col de ladrone

s a nuestra derecha siguiendo por la N-330 hasta empezar a divisar el valle de Canal Roya a nuestra izquierda y empezar a ver el circo de Rioseta al frente, Justo en esta curva, veremos un aparcamiento a nuestra derecha con un puente que cruza el río. Ahí es donde aparcaremos el coche y empezaremos a andar. No hay que llegar al cuartel que está justo en la curva de Rioseta, es el aparcamiento que se encuentra justo antes.


Hemos empezado a andar sobre las 8:06. Como anunciaban lluvias hoy hemos madrugado menos

por si acaso y hemos decidido hacer una excursión mas suavecita. El tiempo está nublado pero con claros que va dejando el viento que sopla a la altura de las nubes. Empezamos por una pista ancha que empieza subiendo hasta una antigua chimenea recuperada para deleite de los arqueólogos industriales y de todo aquel que pase por allí. Justo en ese punto el camino empieza a descender un poco hasta que vuelve a retomar la subida. El desnivel a lo largo de todo el valle es poco, a penas unos 300 m. Se pasa una fuente a nuestra izquierda con un agua limpia, clara, fresca y deliciosa. Al poco rato aparece a nuestra derecha un campamento de la Teresianas que para estas fechas está lleno de tiendas de campaña, niños y niñas y monitores Teresianos. Tras dejar atrás el campamento de Teresianas, la pista termina al lado del río para convertirse en senda, hasta aquí pese a que en la guía (edit: Pirineos) marca 1 h, llevamos 30´, esto se debe a que esta

editorial marca los tiempos

con un ritmo muy asequible a todos los público y que además Lapi empieza a marcar su

ritmo (a fuego).


Poco más adelante cruzamos el río por un precario puente de obra para legar hasta un refugio donde encontramos montañeros durmiendo dentro. Aquí, la senda empieza a subir de forma u

n poco más fuerte, pero poco a poco. Seguimos subiendo

el valle, encontrando vacas que pasamos a pocos metros y una cabaña pastoril en la otra ladera del valle, al otro lado del río. A las 2 h de camino (a nuestro ritmo), llegamos al circo de Rinconada, donde encontramos una planicie de hierva con el río haciendo meandros y las paredes del circo donde no imaginamos por donde sube el sendero.

Dudamos si subir a los ibones o regresar, ya que empieza a estar muy nublado, pero mientras dudábamos empezó a clarear y decidimos continuar poco a poco por hacernos una idea de por donde va el sendero (nos

pica la curiosidad). El sendero empieza a subir de forma empinada aprovechando los pasos más sencillos pero no por ello menos expuestos. Es peculiar ve

r el recorrido de la ascensión de este sendero. Desde abajo no parece tan claro. Subimos durante 1h y legamos a los ibones de Anayet, dejando a nuestra derecha el pico de Anayet y a nuestra espalda el valle que hemos recorrido, viendo la altura que hemos ganado con unas vistas impresionantes. La Mayata de Anayet es impresionante y sus entornos nos hacer sentir personas privilegiadas de poder vivir en esta tierra de contrastes. Es curioso como estar rodeado de esta belleza te lleva a reflexionar de forma tan profunda, tambien puede ser la altura (2.227m).


El regreso lo realizamos por el mismo lugar por donde hemos venido. Hemos cogido un ritmo bastante fuerte de bajada y apenas hacemos ninguna parada, por lo que regresamos en 2 h 30´.


Al final el tiempo nos ha respetado, salvo alguna racha de viento, no ha llovido como pronosticaban desde el lunes. La excursión ha sido muy agradable y recomendable para todos.

Ibón de Ip


22 de Julio de 2009

Dificultad: Media

Desnivel acumulado:
1070 m

Duración: Tres hora aproximadamente en la ascensión y unas 2:30 bajada

Altitud máxima alcanzada: 2115 metros.

Excursionistas: Diego y José Carlos

Vuelven a ser las 6:20 y por segundo día consecutivo estamos ya en Canfranc pueblo, esta vez dejamos el coche nada más pasar el pueblo en dirección Francia, a la derecha, veremos un puente que podemos cruzar con el coche y dejarlo en la explanada que hay a su derecha.

Frente al puente cuando lo crucemos, veremos una ancha senda, ese es el comienza de nuestro camino, que hoy nos llevara hasta el ibón o embalse de Ip. La senda es parte del camino de Santiago, por lo cual está marcada, pero a los 150 m de marcha, veremos una bifurcación señalizada con un poste, a la izquierda “Canfranc estación- camino de Santiago”, a la derecha “Ibón de Ip”, ese será nuestro camino. De aquí en adelante, no tiene pérdida, aunque hay que estar atentos, porque al ser una ruta bastante transitada, veremos muchas bifurcaciones de sendas, que al poco se vuelven a unir, según se quiera acortar y subir mayor desnivel, o zigzaguear y subir más progresivamente.

Unos 1oo m más adelante, cruzaremos un puente de piedra, sobre las cascadas del barranco de Ip, en ese punto la senda gira a la derecha y tras pasar otro puente, en este caso el del ferrocarril, y esta vez por debajo, comienza la verdadera subida. Son fuertes rampas que nos introducen en un zigzag por el denso bosque, la verdad es que son duras y no hay muchos descansos, durante hora y media caminaremos por empinadas sendas y algún infernal tramo de pedrera. Digo lo de infernal, sobre todo por el desnivel, pero en mi caso, se agudizaba con una pequeña molestia en el menisco de la rodilla derecha, que me forzaba a parar de vez en cuando, la perfecta marcha del motor diesel de Diego, para aliviarme con Réflex.

Casi con dos horas de caminata, y habiendo dejado la preciosa parte del bosque, llegamos a la cabaña La Paridera, en este punto, prácticamente hemos salvado el desnivel de hoy. La cabaña es un pequeño refugio abierto, donde caben 2 o 3 personas. De aquí en adelante seguiremos de frente de cara el circo de Ip, por la pradera es un poco más difícil de seguir la senda, aunque siempre caminaremos por donde nos resulte más sencillo de ir. El único pequeño inconveniente que nos encontramos fue un fuerte viento al no tener ya el resguardo del bosque.

Merece la pena pararse, para echar la vista atrás y ver la Sierra de Magdalena y Los Lecherines, por donde habíamos estado andando ayer, y ver perfectamente hasta el punto que llegamos.

Una vez pasada la pradera caminaremos por terreno más rocoso, atravesando pequeños barrancos sin ninguna dificultad, nos encontramos un par de cabañas más, una cerrada y otra abierta en la que habían pasado noche unos excursionistas, que querían subir a Collarada, pero decidieron posponer la subida a otro día por el viento.

En tres horas, menos unos pocos minutos, llegamos al nuevo refugio de Ip, a escasos metros del impresionante ibón de Ip. Este ibón tiene capacidad para 5.300.000 metros cúbicos de agua, es inmenso, pero su espectacularidad reside en el circo que le rodea, Collarada (2.886m.), Colladareta, punta del Águila (2.697m.), Picu Laya (2.522m.), Pala de Alcañis (2.753m.), y Peña Nevera (2.704m.), que forman las paredes naturales del ibón. Un lugar para sentirse en paz y disfrutar de la montaña en estado puro.

Decía lo del nuevo refugio, porque ya hace unos cuantos años, más de diez, cuando estaba de campamentos en Villanúa, hice esta misma ruta, y recuerdo perfectamente, el viejo edificio de eléctricas, con su grandes dimensiones, sus tres alturas, jugando a “cartas de magic” en los pasillos, para que el aire no se nos llevara las cartas en las habitaciones con las ventanas rotas, donde grabamos en sus viejas paredes un dibujo de un dragón enorme y firmamos todos los que estábamos, bajando con las esterillas por los neveros de la orilla del ibón,… que buenos recuerdos. Fue construido en la década de los 60 por la C.H.E., las aguas de lbón de Ip, situado a más de 2.000 metros de altitud, se represan y conducen mediante tubos de 2 metros de diámetro, salvando un precipicio de 1.000 metros, hasta la central instalada en Canfranc. . Pero ya sabía que ese edificio, estaba en ruinas por el desuso, lo habían demolido por seguridad y en su lugar han hecho un refugio de dos alturas, que parece bastante acogedor y tiene capacidad para 10 o más personas.

Tomamos un ligero almuerzo, y volvemos por donde hemos venido, el único problema mi rodilla, notaba pinchazos al bajar las fuertes pendientes y eso ralentizo nuestra marcha, con paradas para colocarme la rodillera y descansar. Diego como buen compañero se adecuo a mi ritmo par hacerme la bajada más llevadera.

Una excursión espectacular por las vistas de sus picos, cascadas, barrancos, su flora y el ibón, y llena de recuerdos para compartir.