Tipo: circular Cosuenda-Mirador de la Falaguera-Cosuenda.
Dificultad: fácil.
Excursionistas: Rubén y José Carlos.
Hace días que hicimos esta excursión, pero por motivos personales no he podido subirla antes.
Esa mañana, pensábamos hacer alguna ruta por la Sierra de Alcubierre, pero como la previsión era de bastante viento, decidimos refugiarnos de él en una zona más boscosa. Había quedado con Rubén, amigo de Zaragoza que cuando puede no duda en venirse a patear, siempre le hablo de la Sierra de Algairen, pero no la conocía, así que le propongo ir a Cosuenda a enseñarle la zona.
Al final decidimos subir a la nevera de Cosuenda, excursión que ya hemos hecho un par de veces con alguna variante, y esta vez no iba a ser menos, la novedad es que en vez de llegar en coche hasta el parque del Raso de la Cruz, dejamos el coche en el mismo pueblo, y por fin tengo el track en GPS de esta excursión, que merece la pena para ver el desnivel.
Salimos del pueblo, por el camino junto a unos grandes depósitos de vino, dónde encontramos el primer poste, debo de decir que son nuevos y esta todo perfectamente marcado como PR-Z 43. Del pueblo al Raso de la Cruz hay 3 Km. en suave subida. En poco más de media hora estamos llenando las cantimploras en la fresca fuente del parque.
Seguimos, ya con mayor pendiente, hasta el banco del emparrado, Rubén marca un buen ritmo y a mí me cuesta seguirle, todo está floreciendo, es muy hermoso, pero mis pulmones no se llevan bien con tanto polen. Echamos un trago en el banco, y le comento a Rubén que ahora es cuando se empina de verdad la subida, dejo que siga marcando el paso, pero a los pocos minutos se da cuenta que esto es más exigente de lo que parece, paramos para que tome aire, y paso delante para marcarle yo el ritmo. La subida esta magnífica, suelo esponjoso, un verde radiante, agua brotando de cualquier piedra y unas vistas magníficas entre la densa vegetación. Una paradica más en medio de la subida y llegamos a la nevera, Rubén se sienta par respirar, la subida le ha pasado factura y yo me leo la descripción de la nevera que han colocado por fin, mientras hago unas fotos.
Salimos al camino que viene del alto de Aguarón y subimos, girando a la derecha hasta el mirador. En la subida de cemento me adelanto y veo como hay bastante gente arriba, gran sorpresa, son los amigos de la butrera (Alpartir) que han subido en una de sus andadas de primavera, entre ellos como no, algunos amigos de los muñecos andarines y gente que conocimos el día que fuimos con ellos al Arco de Alpartir, da gusto encontrarse a gente conocida, nos ofrecen un trago de vino y almuerzo, pero hace bastante aire ahí y charlamos un poco con ellos y decidimos bajarnos a almorzar a la cueva, por la Peña la Tía.
Se está de miedo en la cueva, almorzamos tranquilos, a Rubén le sienta bien el bocata, ya ha recuperado el color, disfrutamos de la bajada charlando de setas, materia en la que Rubén tiene algún que otro conocimiento, llegamos al parque y volvemos por el primer camino entre flores y preciosas viñas, hasta Cosuenda.
A Rubén le ha encantado la Sierra, y volverá seguro a conocer otros rincones de estos lares, como casi todo él que la conoce.
Tipo: circular fuente de los frailes-cumbre moncayo-vértice Lobera-fuente de los frailes
Dificultad: moderada
Excursionistas: David, Roberto Pellicer y José Carlos.
Poco puedo decir de la subida al Moncayo que no se haya dicho ya, ya la hemos hecho, pero esta vez comenzamos desde la fuente de los frailes, lo cual implica mayor desnivel y bajamos por el collado de bellido, lo cual conlleva unos cuantos kilómetros más. Voy a cambiar un poco la forma de contar la andada, a ver qué os parece.
7:14-Es temprano, pero ya estamos, con algo de sueño, en el parking de la fuente de los frailes de la subida al santuario del Moncayo, está indicado, pero por si las moscas es justamente dónde acaba el asfalto de la pista al santuario. Empezamos siguiendo la pista unos 300 m, hasta encontrar el poste que indica la senda de subida al santuario, en este primer trozo nos encontraremos con el pozo de nieve del prado de Santa Lucia a los pocos minutos, y entre pinos y hayedos cruzando dos veces la pista, llegaremos en unos 2.5 km al santuario. Reseñar que tras cruzar la primera vez la pista, la senda se empina considerablemente y a David, un poco mareado del trayecto en coche le cuesta coger el ritmo, se salvan unos 280 m de desnivel, que no es moco de pavo.
7:44-Llegamos al santuario, nos refrescamos un poco en la fuente, ya que a esta hora un cálido sol nos acompaña. Con David ya recuperado comenzamos la zona boscosa hasta salir al circo de San Miguel, en este trozo el viento comienza a soplar, no con demasiada fuerza, pero nos basta para saber, que como indicaban las previsiones el día va a cambiar.
8:15-Salimos del bosque, comprobamos que la subida en zigzag está limpia de nieve. Los carteles, tanto del santuario como en mitad de la subida, ya nos advertían del posible peligro “con nieve dura zona de deslizamientos con salida al vacio”, decidimos subir por la vía clásica, eso sí, poniéndonos los cortavientos ya que la protección ofrecida por el bosque desaparece. En la subida cada uno pilla su ritmo, a Roberto dejo de verlo en mitad de la subida, a David lo llevo unos metros por delante pero no lo dejo de ver, justo al coronar el circo nos reagrupamos, Roberto nos esperaba allí, solo 9 minutos según su reloj, en este punto nos encontramos con unos 40 metros de caminar sobre nieve helada, toda la cresta está limpia y solo queda nieve en los lugares dónde no pega el viento. Aprovechamos esa nieve para echarnos unas foticos, suponemos no ver más hasta el año que viene, pero tal y como está el clima…ya veremos.
9:10-Llegamos a la cumbre, unas fotos tanto al vértice geodésico como a la columna de la Virgen, para verificar la cima (ironía a la japonesa jeje), y almorzamos bien refugiados, ya que el viento sopla con algo más de fuerza y nos trae nubes y algo de neblina que poco después nos envolverá, la sensación térmica es baja, pero estamos contentos del tiempo que nos ha hecho en la subida. Decidimos descender por el collado de bellido, ya que parece que no va a llover y hemos visto que está limpio de nieve.
10:07-Estamos en el vértice geodésico de la Lobera, hemos llegado desandando la cresta del circo de San Miguel por la cual todavía teníamos visibilidad, y el viento nos deja ver su fuerza en la nieve que arrastra sobre el cielo azul, pero al llegar al punto dónde sale la subida en zigzag (collado de las piedras), la niebla nos envuelve, como ya os contaba. Roberto conoce la bajada, así que primero aprovechamos unas marca de la PR SO 88, que abandonaremos, en cuanto pierde altura, para seguir dirección E (a la izquierda de la PR que va hacia el S) por la cresta del circo de San Gaudioso, hay algún mojón que otro, pero en un día claro se ve la columna y solo hay que dirigirse hacia ella.
10:36-Encontramos el comienzo de la GR (ver foto), digo encontramos, porque desde el vértice geodésico de la Lobera hasta este punto no hay marcas, ni prácticamente mojones, hay que tomar como referencia un pinar, que siempre caminaremos a su izquierda (ver foto), siguiendo la dirección que llevábamos (E). Nos encontramos con una pareja de senderistas y nos cuenta, el más veterano y se le veía un hombre experimentada y conocedor de la zona, que no hay senda en este trozo que hemos pasado, que hemos hecho bien en tomar como referencia el pinar y pasar junto a un pequeño refugio de piedras que hay.
11:30-Volvemos al santuario, hemos recorrido la GR con buenos trozos de descenso no muy pronunciado y otros de falsos llanos e incluso pequeñas subidas, está perfectamente marcada con franjas rojas y blancas y otras negras y blancas, además de los postes que indican “collado de Bellido”. Merece la pena andar este trozo, la senda es muy bonita y llevadera, en los dos sentidos, se atraviesan varios barrancos cargaditos en esta época de agua y se disfruta del circo de San Gaudioso plenamente, cruzándolo de punta a punta, la pena es que el día nos impide ver las magnificas vista que seguro hay desde este tramo. En el santuario, a estas horas lleno de coches, varios senderistas nos preguntan que qué tal esta por arriba, les contamos que en cuanto al camino está muy limpio, pero las nubes les crean dudas antes de partir hacia la cumbre, ahora nos damos cuenta que aunque cueste, es bueno madrugar. No falta el refrescante trago de agua en la fuente, mientras charramos.
11:50-Tras la charradica, bajamos rápidamente hasta el coche por la misma senda que al principio, con una pequeña parada en el pozo. Ya en la fuente de los frailes, estiramos, nos refrescamos y llenamos agua para el camino. La verdad es que está muy bien acondicionada y es un buen sitio para comer después de la andada, con su cascadica, bancos, etc., pero el día no acompaña y volvemos a La Almunia, dónde nos espera el vermut.
Buen día y magnifico recorrido para conocer un poco más el entorno del Moncayo, madrugar tiene su recompensa, pues al poco de ir en el coche comienzan a caer las primeras gotas.
Tipo: circular Illueca-Pico La Cabrera-Viver de la Sierra-Illueca
Dificultad: moderada
Excursionistas: David, Roberto Pellicer y José Carlos.
Cuando estuvimos en Noviembre subiendo la Cabrera, nos hizo muy mal día y no pudimos ni disfrutar de las vistas, ni dar la vuelta hacia Viver de la Sierra, así pues, esta excursión llevaba tiempo en nuestra cabeza. Medio en broma medio en serio, el día de San Jorge después de comer rancho en la plaza, como es tradición en La Almunia, y habernos bebido unos cuantos vinos, quedamos para ir el domingo, el problema fue que a David y a mí, todavía nos duraba la resaca, y eso se noto a lo largo del día, y en un primer momento, ya que se me olvido la cámara de fotos en casa, lo que me jodió enormemente, pues hacia un maravilloso día y las vistas bien merecen unas cuantas fotos…en fin, ya tengo escusa para volver.
Esta vez comenzamos la excursión entrando por un camino de la carretera que lleva a Illueca A-1503, en el km 10.5, justo en frente del pueblo, en la entrada del camino, a la orilla de la carretera, hay una baliza que indica “La Cabrera PRZ-73-Sestrica PRZ-72”. Dejamos el coche en una anchura para que no moleste a un km de la carretera. La subida está perfectamente marcada con franjas amarillas y blancas, e indicaciones a la entrada de las sendas. En el primer trozo de pista andamos juntos, pero al comenzar el primer tramo de senda hasta el refugio, para mí el más duro, mi cuerpo me pide que regule y David y Roberto me sacan unos metros de distancia, eso se iba a repetir en los otros dos tramos de senda, me pesaban los excesos de San Jorge. En total nos costó subir los 4,8 km hasta la cumbre 1:20, a David y Roberto un poco menos jeje, el ritmo no estuvo mal, para el desnivel que hay.
Una vez arriba y tras tomar aire, seguimos por la pista forestal dirección Viver de la Sierra (W), este trozo no está marcado, se llanea hasta llegar a la Peña Guzman, con magnificas vistas de los valles del Aranda y Calatayud, de ahí pensábamos bajar hacia Illueca, pero no llevaba las explicaciones de los compañeros de Cenefos, así que seguimos la pista forestal, es una larga bajada entre pinar, en la cual hacemos un alto en unas parideras derruidas para almorzar, el cuerpo lo necesita. Tras salir de las parideras y con el parque eólico de frente, llegamos a un cruce, dónde tomamos la GR 90.2, dirección Viver, este trozo vuelve a estar indicado con postes y marcas de GR.
Al llegar al pueblo, miramos un panel informativo que hay de rutas, buscábamos la PRZ, por la que estuvimos investigando como subir a la cabrera desde Sestrica halla por Noviembre, sin ningún resultado ese día. Todo está perfectamente indicado, vemos el poste de PRZ-72 Illueca en una calle, que nos da un pequeño rodeo al pueblo, para andar unos metros por la carretera y ya comenzar la preciosa bajada por el sendero del barranco de Umbrias, que nos dirige hacia Sestrica, por el cual estuvimos aquella mañana.
Llegamos a un cruce dónde deberemos seguir dirección Illueca, tal y como indica el poste, en vez de seguir hasta Sestrica, y al poco de ese cruce, tras el repecho del que sale, llegaremos a una nueva caseta de cazadores dónde se encuentran detrás las ruinas de la estación de cable de Sestrica, aquí se puede seguir el camino sin marcas de PR (solo hay que girar a la izquierda en los dos siguientes cruces hasta encontrar la PR), para no acumular desnivel, o seguir las marcas de PR, que se adentra en el carrascal por una bonita senda, pero que tiene un desnivel de 160m más que por el otro lado, nosotros seguimos la PR… a mí se me hizo eterna la subida y eso que iba marcando el ritmo, aunque reconozco que merece, la pena la senda es muy agradable y la bajada muy rápida, al empalmar por el camino, les dije “lo veis como se podía llaneando”, Roberto con una sonrisa en la boca me contesto “mucho más maja la senda que no por los aburridos caminos jeje”, el no tenia resaca.
De ahí hasta Illueca es seguir las marcas, al final incluso el camino esta asfaltado, lo cual siendo mediodía y con el calor que hacía no nos agrado demasiado.
Preciosa vuelta entre los valles del Aranda y Calatayud, cresteando la parte más alta de la Sierra con magníficas vistas, eso sí durilla por la distancia y desnivel…o por la resaca. ¡¡VIVA ARAGÓN!!
Excursionistas: David, José Carlos y trescient@s senderistas más.
Me ha costado mucho ponerme a escribir esta ruta, tenía muchas ganas de ir, además los amigos de los muñecos andarines me propusieron salir un poco antes para inspeccionar el camino y marcar algún tramo en el que hubiese duda, si fuese necesario. Me gusta colaborar y eso aún hizo que me apeteciese más, pero a veces la vida da golpes inesperados, y esta vez lo dio al poco de comenzar, un participante, vecino de La Almunia sufrió un ataque fulminante al corazón a los pocos kilómetros de la salida. Compartí con él rutas en btt hace años, pero era difícil no verlo con su bici, o en el pabellón opor los salesianos, era una persona muy conocida, participativa, deportista y querida en La Almunia y sus alrededores. Desde aquí nuestro más sincero pésame a familiares y amigos y nuestro recuerdo a Santiago “el viti”.
La mañana comenzó muy temprano, sobre las 5:50, llegaba al pabellón polideportivo de La Almunia, los muñecos andarines al completo y gente de la asociación La Butrera (Alpartir), estaban haciendo los bocadillos para todos los participantes, ayude a terminar la faena, pero a lo que yo llegue quedaba poco por hacer. Nos echamos un café, habían preparado desayuno en el pabellón, y a las 6:30 un grupo formado por Roque, Roberto Pellicer, David y yo, comenzábamos media hora antes la andada de la hora oficial, como ya he dicho nuestra labor era inspeccionar el camino, marcar algo en caso de posible duda, aunque estaba todo ya bien señalizado e ir encabezando la andada.
La ruta en sí, la hemos realizado entera entre unas andadas y otras, es un bonito recorrido para disfrutar de la sierra de Algairen, sin grandes desniveles y hermosas vistas, pero con la dureza de sus 30 km y otra más accesible de 20 km. Salimos linterna en mano, solo la utilizamos la primera media hora, desde el pabellón saliendo por el camino de Cantalobos, en este primer trozo íbamos tranquilos, supongo que por la hora que era y porque sabíamos que el día iba a ser largo, una vez en los pinos antes del barranco de valhigendo, para subir a la cruz de Alberto punto del primer avituallamiento, Roberto ya marcaba un ritmo más exigente y Roque hacia la goma.
En el avituallamiento se nos ocurre comer unos pocos cacahuetes, error, estaban más salados que el bacalao, trago de agua y para adelante, descendemos por el camino hacia la fuente de fontellas, pero al poco giramos por la nueva senda que cruza al convento, mucho mejor marcada y acondicionada que cuando fuimos a mitad de enero. Descendemos al camino alto del romeral, para subir al convento, dónde está el segundo avituallamiento.
En este avituallamiento, en el que estaban los bocadillos, en los demás solo había agua y fruta (peras y manzanas), los muñecos andarines, que no son listos ni nada, se hacían unos huevos en un hornillo, pero no teníamos mucha hambre, así que manzana o pera, trago de agua y para adelante. Roque no paraba en los avituallamientos, así que nos alcanzaba y a la salida del avituallamiento volvíamos a ser 4.
Salimos del convento encajonados en las ruinas del convento, para descender a un camino hasta el cruce del camino de cerqueta, para atravesar un campo y ascender a la paridera de las Eras hondas, dónde se encontraba el tercer avituallamiento, en este trozo los móviles empiezan a sonar, nos comunican la fatal noticia. En este punto las caras cambiaron, las miradas se veían perdidas, pensativas y el día se nublo con un sol radiante.
El golpe fue duro y seco, pero había que continuar, descendimos por la senda de ortigas viejas hasta el camino del río, para adentrarnos en el valle de tiernas, hasta el cruce de la subida a la replaceta del pino, a los pocos metros del comienzo de la subida, en una paridera estaba el cuarto avituallamiento. En la bajada de la senda de ortigas vejas, nos alcanzan los 2 primeros participantes, nos habían recortado 30 minutos en unos 13 km, llevaban un ritmo infernal, Roque se queda descolgado y ya no le vemos hasta La Almunia, David, Roberto y yo nos ponemos a su ritmo y llegamos los cinco juntos hasta el cruce de la subida a la replaceta del pino, pero ellos no descienden la velocidad en la subida y David y yo nos marcamos nuestro ritmo, al llegar al avituallamiento, nos sacan unos 100m, pero ellos no paran, así que Roberto y los otros dos, uno era su cuñado, siguen con su ritmo infernal, tampoco los volvemos ave hasta La Almunia. David y yo paramos, charramos un poco, manzana o pera, trago de agua y para adelante.
Subimos a la replaceta del pino, y en la bajada a Alpartir nos dejamos llevar y trotamos en la parte más cómoda del descenso. En la plaza de la iglesia estaba el quinto avituallamiento, ¿os imagináis que hicimos?, manzana o pera, trago de agua y para adelante.
Se sale de Alpartir por la carretera unos metros hasta el cementerio y se baja por el camino pegado a la tapia del cementerio hacia La Almunia, este camino no tiene salida, pero han marcado una senda que atraviesa un suelo de roca negra y un pinar, por la cañada que viene de Morata de Jalón a Alfamen, llegando al camino de Jarandil, en los Alguaceros, dónde estaba el sexto avituallamiento. En el pinar, nos echamos una foto el uno al otro, la verdad es que me acorde poco de la cámara en la andada y por una vez se acordó David. ¿Qué toca?, manzana, trago de agua y para adelante, pero David encontró un bocata, me ofreció pero yo tenía ganas de llegar, no hambre., así que lo devoro y para adelante.
De ahí una cómoda bajada a empalmar por el camino de jarandil, que tras un giro empalma el camino de fontellas hasta La Almunia, en este trozo se pasa por debajo de una acequia por un viejo arco y se ve uno de los peirones de La Almunia. Alcanzamos a gente que ha hecho la ruta de 20km y a las 11:30 saboreamos una cerveza bien fría en el pabellón, con la bolsica que dieron con camiseta, linterna y folletillos.
Como era pronto, nos fuimos a duchar a casa de David y volvimos para comer, bueno para organizar un poco a la gente en la comida. Acabamos comiendo los últimos con todos los muñecos andarines y la gente da la butrera, con un muy buen ambiente, pese a lo sucedido.
Antes de la comida, se cumplió uno de los deseos para este día, conocer por fin a los cenefos, muy majos como imaginaba, charramos de la mañana, de una próxima quedada y como no, nos echamos unas fotos, ya tengo ganas de compartir camino con ellos.
Bueno, me gusta analizar las cosas, así pues, creo que el recorrido era muy bueno en cuanto a distancias, perfil, e indicaciones, un muy buen trabajo de los muñecos andarines, la comida bien, pero en los avituallamientos creo que debería haber habido algo de azucar para recuperar, aunque estaba bien el número de paradas. La tristeza fue una inevitable compañera, y aunque el ambiente era bueno, no era el de una fiesta como se podría esperar. Agradecer y felicitar a la organización por facilitarnos el disfrutar de este deporte.
Desnivel acumulado de subida: 165 m. Altura máxima: 165 m. Altura mínima: 0 m. Tiempo movimiento: 3 horas (yendo a un ritmo muy suave, con paradas continuas para hacer fotos) Tiempo parado: 1 hora (para comer) Dificultad: muy fácil. Tipo: ascensión y descenso con pequeño desvío en el camino de vuelta.
Excursionistas: Jorge y Amaia.
Aprovechando que era festivo, y que hacía un día espectacular, (después de llevar meses sin ver el sol cualquier atisbo de rayo puede ser motivo para hacer una excursión) propuse a mi amigo Jorge una ruta corta y sencilla, pero bonita donde las haya. Objetivo: alcanzar el faro de Gorliz (Bizkaia). Se trata de una torre de 21 metros, destacable ya no por su época, pues fue construido hace veinte años, sino porque está situado sobre un acantilado de 165 m, lo que lo convierte en el faro más alto de la cornisa cantábrica.
Dejamos el coche en un aparcamiento que hay junto al Hospital de Gorliz. (en la foto podemos observar el hospital, ubicado en un lugar inmejorable). Ahí comenzamos la ruta, cogiendo un sendero a mano derecha, que se ve que bordea toda la costa. Subimos entre pinos, dejando en todo momento a mano izquierda abruptos acantilados y calas salvajes. A mitad de subida tuvimos que hacer una parada casi obligada en un mirador, pues es impresionante las vistas desde este punto. De frente, se puede ver la playa nudista de Barrika, “Muriola”, y el sendero que parte de ella hacia la zona acantilada, que nos llevaría hacia Sopelana. Si seguimos la vista hacia la costa más occidental, vemos el dique de hormigón del superpuerto de Santurtzi, con sus cuatro molinos de viento.
Continuamos por el sendero hasta encontrarnos una bifurcación. Cogimos el camino de la izquierda, que nos “abría” hacia el mar, y seguimos las marcas de otras pisadas, hasta que nos dimos cuenta de que aquello era un pelín peligroso, pues quedaba el acantilado a nuestra izquierda, sin ninguna seguridad. Así que volvimos hasta la bifurcación que nos habíamos encontrado y cogimos el otro sendero que habíamos dejado. Caminando entre árboles y disfrutando del fresquito que albergaban, empezamos a vislumbrar el faro a mano derecha .
Siguiendo por una pequeña subida, nos llevaba hacia la costa de nuevo, para admirar, desde lo alto, el siguiente punto donde íbamos a hacer una paradita: las Ruinas del Fortín de Azkorriaga. Bajamos por el sendero y enseguida nos encontramos con la señalización . A mano izquierda, a 200 metros, el fortín, y siguiendo a mano derecha, a 1,3 km, el faro de Gorliz. Llegamos al fortín, que merece un momento de relax para disfrutar de las panorámicas de toda la bahía de Plentzia, costa vasca y hasta cántabra. Dicho fortín fue construido en el siglo XVIII para la defensa de la bahía.
Volvimos hasta la señalización y continuamos por el mismo sendero, hacia arriba, hasta llegar a otra bifurcación, en carretera asfaltada . A mano derecha nos llevaría de vuelta al aparcamiento, y a mano izquierda, hacia el faro. Cogimos la pista, con una suave inclinación. Atravesamos un puente, y en cosa de menos de 200 metros llegamos al Faro de Gorliz. Allí mismo hay una señalización hacia Ermuamendi, a 1,3 km de allí, pero esa ruta la continuaremos otro día. Queda pendiente.
Descendiendo por el camino junto al faro, pudimos comprobar que toda la ladera está horadada por una antigua batería de costa, que se instaló en este lugar hacia la década de los 30, utilizándose posteriormente en la guerra civil. Entramos por los pasadizos atrincherados, pero la pena es que está todo muy descuidado, y como no vayas con una luz auxiliar, puedes acabar escaleras abajo.
Desde el último búnker se pueden ver los restos de un pesado cañón, donde decidimos comer el bocadillo. Un lugar idóneo. Desde allí, mirando hacia el este, se puede ver la isla Billano, un islote de piedra con forma de dragón a apenas medio kilómetro de la costa.
Después de una hora de paradita, y disfrutando de la combinación digestión y mar, decidimos comenzar la vuelta. Lo hicimos por el mismo camino, hasta llegar a la primera señalización que nos encontramos. En este punto seguimos por la pista asfaltada que nos lleva por entre chalés y caseríos, acompañados de caballos pottoka y vacas pastando en praderas que dejamos a ambos lados.
Salimos de la pista por una verja metálica, y enseguida llegamos a nuestro punto de comienzo, el aparcamiento junto al hospital de Gorliz.
Bonito plan para un bonito día de cielo azul, y sin sudar camiseta.
Mapa de la ruta
1.- Punto de partida: aparcamiento en la playa de Gorliz, junto al Hospital.
Éste pretende ser un espacio que sirva, por un lado, para plasmar las excursiones que realicemos y, por otro lado, pueda guiar a otros excursionistas que quieran realizar dichas excursiones…