Moncayo 2315m.

26 de Febrero de 2011.

Distancia: 18 km.

Altura máx.: 2314 m.

Altura min.: 1350 m.

Desnivel Acumulado de subida: 1200m.

Tiempo: 4:25, más 1:15 en paradas.

Dificultad: media-alta (en estas fechas imprescindibles crampones)

Tipo: circular: fuente de los frailes -moncayo-collado de bellido-fuente de los frailes

Excursionistas: Roberto, Iker, el Lapi y José Carlos.


Volvemos a nuestro querido Moncayo, germen de nuestro blog. De la salida se cae Pedro, por problemas físicos, que estuvo con Iker la semana pasada y no pudieron llegar arriba por mal tiempo. De camino nos cruzamos con unos amigos de La Almunia, que nos dicen que lo han subido de noche y que está perfecto para crampones.


Decidimos dar la vuelta larga, subir desde la fuente de los frailes, por la subida clásica en zigzag y bajar por el collado de bellido(aquí esta el enlace de la misma andada pero en verano). Comenzamos con buen ritmo, yo me quedo un poco atrás en la subida de media hora hasta el santuario, prefiero regular pensando en lo que espera. En la parte del bosque hasta el circo algo de hielo pero sin mayores problemas, a medida que salimos del bosque ya se hacen imprescindibles los crampones, paramos para ponérnoslos, para casi todos es la primera vez y nos resulta una sensación increíble dominar la pisada sobre un manto de hielo, dan mucha seguridad.


Vemos a varios montañeros subir por huellas que hay en la lengua del circo, rectos a la cima, pero para ser nuestra primera vez en esta técnica preferimos subir por el zigzag. En esta parte fuertes rachas de viento, en muchas zonas hielo compacto y en otras unos curiosos mantos de cubitos de hielo, como dice Iker era como andar por cubiteras de bar. Por delante se van Roberto y el Lapi, Iker les hace la goma y al final nos juntamos los dos para subir a nuestro ritmo, disfrutamos del agarre de los crampones y las impresionantes vistas que nos rodean, aunque no quitan del esfuerzo para superar las rampas, con el sobreesfuerzo de los crampones.


Arriba un blanco manto de hielo cubre desde el collado de bellido hasta la cima. Nos dirigimos a ella, muy satisfechos y contentos por haber logrado subir, almorzamos en los paravientos, ahora de hielo, con otros montañeros, que amablemente y viendo la cara de hambre de algunos, nos ofrecen unas galleticas de chocolate que devoran parte de nuestro grupo jaja. No estamos mucho rato hace una esplendida mañana, pero la sensación térmica con el aire es bastante fría.


Nos dirigimos hacia el collado de bellido, en la subida y ahora tenemos que hacer parada para reajustar crampones, pero sin mayor problema. Ganamos el collado y de bajada hacia la GR, recordar, siempre los pinos están a la derecha, ya que no está marcado, desaparece el hielo. Nos quitamos los crampones y al llegar a la GR un primer problema, hay cazadores haciendo una batida. Nos recomiendan que nos bajemos por una pista hasta Añon del Moncayo, a 16 km del coche, les decimos que no, que es un GR y volveremos por ella sin salirnos, el monte es de todos.


El segundo problema es mayor, pesábamos que el sendero estaría limpio, pero no, medio metro de nieve blanda, o sea te hundías hasta la rodilla, cubre toda la GR. Roberto nos va abriendo huella, siguiendo otras que ya hay, pero parecemos patos borrachos, cayéndonos sobre el colchón de nieve. Se nos hace muy largo y pesado este trozo, llevamos todas las piernas muy cargadas de la subida. Queríamos echar una jarra en el santuario antes de bajar al coche, pero se nos ha hecho muy larga la vuelta y el tiempo está cambiando, así que decidimos no parar en el santuario más que para pillar agua y sin demora bajar hasta el coche.


En este último trozo Icor se lanza trotando para no cargar rodillas, Roberto y yo nos quedamos con David que renquea de un esguince de tobillo, bajando mucho más tranquilos.


En el coche estiramos bien y no paramos de comentarla mañana tan estupenda, a la par de dura, que nos acabamos de meter entre pecho y espalda. Por la tarde-noche, como no, entre mil cañas no paramos de hablar del Mancayo, hielo, crampones, nieve y posibles rutas, aunque a algún@s les parezcamos unos cansinos. Ha sido un día perfecto, el Moncayo en invierno no tiene nada que ver con el verano, hemos subido el mismo monte, descubriendo uno nuevo. Genial.


Hasta la próxima,….

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Valle de Aisa con raquetas


20 de febrero de 2010

Distancia: 8 km aprox.

Altura máx.: 1650 m.

Altura min.: 1500 m.

Desnivel Acumulado de subida: 150 m.

Tiempo: 2h 30´ aproximadamente con paradas y despacio

Dificultad: muy fácil, es un estupendo paseo (con raquetas).

Tipo: lineal

Excursionistas: Sara y Diego.

Ya parecía que este fin de semana sería de lluvia y lectura tras la ventana del apartamento de Jaca, pero gracias a las previsiones de “la meteo que viene” que las clava, decidimos planificar la ecursión descansando el sábado, para “madrugar” (08:30) el domingo y hacer un pequeño paseo por la nieve. Así estrenaríamos las raquetas que este invierno compré.
El día amaneció frío pero despejado, un gran sol mañanero nos saluda mientras desayunamos, nos hace prever que el día va a ser estupendo y así es.
Para no agobiarnos con las aglomeraciones de las pistas de esquiar de somport (donde hay recorridos para raquetas), decidimos ir directamente al valle de Aisa donde por altitud, seguro que nos encontraríamos nieve y así fue. Desde Jaca tomamos la N-330 dirección Candanchu. Nada más pasar Castiello de Jaca y antes de llegar a Villanua tomar el desvío a Borao. Hasta Borao la carretera está arreglada, de Borao a Aisa, la carretera es peor, pero enseguida se llega. Cuando pasamos Aisa, seguimos la carrtera hasta que bien la nieve o bien una puerta para ganado impiden el paso de los coches. Ahí dejaremos el coche y seguiremos andando por la pista. (es el mismo camino que el que realizamos para subir al Aspe desde Aisa).
Prácticamente lo único que hemos hecho ha sido pasear por la plana del valle. Rodeados de las inmensas moles que lo conforman. Varios excursionistas con grandes trípodes y cámaras réflex, algún raquetero y esquiadores de travesía que intentaban subir al Aspe, pero al parecer a partir de los 2000 m el viento era muy fuerte. Nosotros, tranquilamente paseando con nuestras raquetas y sin perder la orilla del río. A la hora de camino, hemos decidido regresar poco a poco y almorzar en el refugio que se encuentra al inicio del valle.
El paseo ha sido reconfortante, tranquilo y casi podría decir que terapéutico para los que acabamos de terminar exámenes de febrero y llevamos 2 meses de enclaustramiento.
Ahora, a esperar que nieve un poquito más, para que la poca nieve que hay no se derrita y termine antes de tiempo la temporada de excursiones con raqueta. Que algunos están deseando (que lo se yo) y a este paso no se yo si…

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Cosuenda- Santo de Aguarón

22 de Enero de 2011.

Distancia: 14,45 km.

Altura máx.: 857 m.

Altura min.: 622 m.

Desnivel Acumulado de subida: 319 m.

Tiempo: 2:31, más 36 en paradas

Dificultad: muy fácil, es un estupendo paseo.

Tipo: lineal

Excursionistas: Pero y José Carlos.


Tras muchos fines de semana de eventos navideños, guardias, compromisos y vaguezas, por fin volvemos al monte, además Pedro tenía la obligación de estrenar sus regalos navideños (cortavientos, pantalón, calcetines,…), para despertarle el gusanillo de andar o eso pretende su mujer. Isabel también iba a venir, pero es baja en el último momento por un problemilla físico.


La previsión era de viento y frio, por lo que nos vamos a la sierra para protegernos y por no empezar con algo muy duro, nos planteamos subir hacia el Santo de Aguarón, desde Cosuenda. Dejamos el coche en Cosuenda y lo primero como siempre es llegar al Raso de la Cruz, esta todo indicado y aquí lo podeis consultarlo de otras rutas.


Una vez en el Raso de la Cruz, seguiremos siempre por el camino que sale de dentro del parque, es la PR-Z 42 , así pues evitaremos los senderos que suben a la nevera, de sobras ya conocidos. La mañana es fría, unos -2ºC, pero en trozos nos pega el sol y el denso pinar nos abriga de aire que sopla y solo nos da cuando llegamos a algún collado.


El camino no tiene grandes repechos, es una subida continua muy llevadera, unos metros antes de llegar al Santo, encontramos un desvío “Mirador Cabezo bellota”, por ahora lo pasamos y llegamos al Santo de Agurón, es un conjunto de edificios, que aparte de una capilla, tiene un bonito y buen acondicionada albergue y una residencia de ancianos, la verdad es que si algún día acabo en uno de estos centros, no me importaría que fuese allí, el sitio, como toda la Sierra es espectacular.


En el entorno del Santo se puede ver una fuente, siguiendo la PR-Z dirección Encinacorba, pero decidimos volver, ya que mi intención era subir a la antena del puerto, pero no hay sendero directo y era mucho tomate. Volvemos por nuestros pasos, pero subimos al mirador “cabezo bellota”, es un cortafuegos, con un buen desnivel, pero de pocos metros, en el cabezo las vistas son muy buenas, el valle de Cariñena, los montes de Encinacorba y por supuesto la Sierra de Algairen, con la de Vicort sobresaliendo por detrás.


Almorzamos arriba y exploramos a ver si se puede bajar hacia Aguarón a un camino que vemos desde lo alto, pero la vegetación está muy cerrada y nos volvemos por dónde hemos venido.


La única variación en la vuelta, es que damos un rodeo por un camino, el primer cruce de vuelta a la izquierda, con franjas verdes y blancas, que nos conduce a la entrada de la senda de la nevera, pero seguimos hacia Cosuenda, en vez de subir.


Tranquilo recorrido por nuestra querida Sierra y el sitio del Santo, bien merece visita e incluso un fin de semana en el albergue, perfecto para los amantes de la montaña, sin tener que subir al pirineo.


Hasta la próxima…

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Vilas del Turbón-Ermita de San Antonio-Bralláns


4 de Diciembre de 2010.

Distancia: 6.7 km.

Altura máx.: 1364 m.

Altura min.: 13200 m.

Desnivel Acumulado de subida: 250 m.

Tiempo: 1:40 con mucha tranquilidad.

Dificultad: muy fácil, es un estupendo paseo.

Tipo: semicircular PRHU-123

Excursionistas: José Carlos.


Aprovechando que pasaba unos días del puente en el Balneario de Vilas del Turbón (aquí está el enlace con toda la información), en la comarca de Ribagorza, me propuse andar un rato sobre el maravilloso manto blanco que cubría la zona, lo típico es subir al Turbón (2492 m.) pero me comentan unos montañeros que están alojados en el balneario, que ayer subieron y hay mucha nieve, en verano ellos lo hicieron en 6 horas y ayer se pegaron ese tiempo abriendo huella con raquetas y no llegaron ni de lejos, me pica la curiosidad ya que hoy vuelven para arriba, perono llevo raquetas y descarto la idea, para otra vez será.


La mañana es estupenda, temperatura baja, pero sol radiante, en dirección S desde el balneario, se ve la ermita de San Antonio, que sirve de mirador y leyendo los carteles de senderos señalizados que hay en la puerta del balneario, decido ir hasta allí por la PRHU-123. La ruta comienza descendiendo y subiendo el barranco de la Torcida, que nos deja en las casas e iglesia del pueblo frente al balneario, ya que está dividido en dos partes, de ahí hay que seguir unos metros por la carretera hasta encontrar el desvío a la ermita de San Antonio, las marcas de PR no se ven por la nieve, pero los postes hacen que el camino no tenga perdida.


Tras una subida suave por una autopista blanca de nieve, llego a la ermita, las vistas son estupendas, pero los carteles informativos están con un palmo de nieve y no hay manera de saber exactamente lo que estoy viendo. Siempre a nuestra derecha tendremos el imponente macizo del Turbón que hace más espectacular la ruta.


Unas fotos en la ermita y desciendo unos 10 m por donde he venido para tomar un camino a la derecha, que tiene la señal de X PR, me salgo de la ruta para descender directamente la aldea de Bralláns, las casa se ven cerca, y aunque el camino se acaba a los pocos metros, se puede bajar con facilidad hasta la aldea de Bralláns, eso sí campo a través, en esta ocasión mejor dicho, nieve a través.


Bralláns es una aldea del pirineo de la que se tiene constancia, desde el año 1004, en este momento la iglesia y las dos casas pertenecen al municipio de Torre la Ribera. De una de las casas sale humo por la chimenea y en la aldea hay varios carteles de información, la verdad es que alegra que haya gente viviendo o conservando estos pequeños y desconocidos rincones. La carretera acaba en el pueblo y a ella tenemos que ir para regresar, pero el primer km lo haremos por un bonito sendero paralelo a la carretera que nos conducirá hasta la fuente de Molladal, antiguo abrevadero, restaurado recientemente.


Desde la fuente continuaremos por la carretera hasta el balneario. Un bonito paseo alrededor de un sitio pensado para relajarte, y todo el entorno te lleva a ello. Me quedo con las ganas de subir al Turbón, pero otra vez será, ahora me espera un masaje y una sesión de aquaterapía…, no todo va ser andar.

Hasta la próxima…

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Encinacorba- Puerto de Codos-Puerto de Encinacorba


27 de Noviembre de 2010.

Distancia: 28km.

Altura máx.: 1104 m.

Altura min.: 738 m.

Desnivel Acumulado de subida: 660 m.

Tiempo: 5 horas con paradas.

Dificultad: fácil.

Tipo: circular PRZ-44 Y PRZ-145

Excursionistas: Iker y José Carlos.


Teníamos ganas de conocer el final de la Sierra de Algairen, que prácticamente se junta con la Sierra de Vicort, me refiero a la zona de Encinacorba, Codos y Paniza. Nos decantamos por explorar Encinarcorba, nos recibia a las 8 de la mañan con un cielo despejado y -4.5ºC, una helador amanecer en la comarca de Cariñena. A Encinacorba solo se puede llegar por la Cv-669 que sale de Cariñena, a la que llegaremos por la A-23 desde Zaragoza o como nosotros por la A-220 desde La Almunia de Doña Godina. El coche lo dejaremos al final del pueblo, detrás de las piscinas, en dirección S, junto a unas casas y cocheras encontraremos el primer poste de la ruta.


Salimos abrigados, pero con ganas, tenemos una buena ruta por delante y lo mejor para combatir el frio es pillar un buen paso, a los pocos metros llegaremos a un cruce con un poste, seguiremos por la PR-Z-44 Mirador de la Atalaya, por la PR-Z 145 volveremos, seguiremos las marcas siempre en ascenso, parece que no pero en los primeros 4 km salvas más de 300 m de desnivel, pero la verdad es que son llevaderos. Tras varios cruces, llegaremos de frente a un poste que marca a la izquierda PR-Z 44 Mirador de Atalaya, nosotros nos iremos a la iderecha este camino nos conducirá directos al punto más alto de la carretera que une Aguarón y Codos. Esta parte del camino no hay marcas, pero no tiene cruces que lleven a confusión, es solo seguir rectos hasta la carretera.


Este trozo es más llano y combina zonas de un denso y espectacular pinar, con zonas más deserticas de matojos bajos. Vemos coches aparcados a la orilla del camino, es de los últimos fines de semana para recoger setas o más bien rebollones en la zona, les preguntamos a 3, que con las cestas vacias están cascándose el almuerzo, ¿que si hay algo?, nos dicen que no, pero unas curvas más adelante metidos en pleno pinar, en una ladera a la sombra totalmente helada, Iker intuye y huele jaja un rebollón, sube y aún recoge un puñado para hacerse un revuelto, son pequeños y están congelados, pero su destino esta escrito.


Seguimos andando por el interminable camino y tras 16 km llegamos al alto de montaña de la carretera, encima de nosotros la antena repetidora, miramos el reloj, son las 11 y sin almorzar, además yo necesito volver pronto. Decidimos almorzar allí y no subir hasta la antena, no sabemos cuanto nos va a costar volver a Encinacorba. Charlamos con unc iclista y arrancamos pronto, nos estamos quedando helados.


Para empalmar la PR-Z 145, que viene del Santo de Aguarón, descenderemos hacia Aguarón por la carretera durante 1 km y a la derecha, tras pasar una vieja fuente (que esta a la izquierda), tomaremos el camino (hay un cartel de Coto deprotivo de caza, ver foto), descenderemos bruscamente por el, nosotros trotamos para no machacarnos tanto las riodillas, y enseguida, tras pasar por unos panales de abejas, encontraremos la señales de la PR.


Ya en la PR seguimos bajando, hasta que de repente y perfectamente indicado el camino gira a la deecha y comienza un progresiva subida de 4 km, lo más duro esta al principio y nos deja clavados, pensábamos que ya no íbamos a subir, tras varias curvas ganando altura, llegamos a un panel infotmativo, acabamos de subir el puerto de Encinacorba, por el monte de Valdepuerco, el lugar esta catalogado como Lugar de Interes Comunitario (LIC) debido a su alto valor natural, entre sus tesoros esta una planta en vías de extinción la Centaura Pinnata, la verdad es que merece la pena que protejan este lugar.


Ya solo nos queda una comoda bajada de 3 km hasta el pueblo, se pasa por debajo de un bonito viaducto que soporta el paso del tren. Ya con el pueblo en la palma de la mano, nos alegramos de haber venido por aquí, y nos ha gustado la vuelta, larga y con buenos trozos de subida, que sin ser exigentes, se notan en las piernas, aún sin llegar a subir hasta la antena que hubiese sido un muy buen pechugazo, volveremos pronto a conocer más lugares de la zona.


Hasta la próxima…

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Camino Natural de la Alfranca desde La Cartuja Baja

6 de Noviembre de 2010.

Distancia: 21.5 km.


Desnivel Acumulado de subida: 70 m.


Dificultad: fácil


Tipo: circular


Excursionistas: Rubén y José Carlos.


Tras muchos cambios de planes, de ir o no ir al pueblo, una posible andada con cenefos y él senderista al sol el domingo, volver a subir la nevera en Cosuenda, al final nada de lo planeado, acabo quedándome por Zaragoza y junto con Rubén nos proponemos un largo paseo a las orillas del Ebro.


Nuestro punto de partida es La Cartuja Baja, más concretamente dejamos el coche detrás del colegio (esta al final de la avenida por la que entras al pueblo), en una vieja báscula. La ruta que vamos a hacer es la que normalmente se realiza en bicicleta y da la vuelta hasta la Alfranca, volviendo por Pastriz, toda totalmente indicada por infinitos postes, pero la variaremos pasando por unos senderos, que aconsejan en un punto NO PASAR, ya que hay que cruzar una acequia por un improvisado puente, si se va con cuidado no hay peligro, pero evidentemente la responsabilidad es de cada uno, el que avisa no es traidor,….


Salimos de La Cartuja con bastante niebla, el camino es ancho como una autopista, y en unos pocos cientos de metros nos lleva a la orilla del Ebro, este trozo es parte de AVZ (Anillo Verde de Zaragoza), giraremos a la derecha, siguiendo las indicaciones, y comenzaremos a andar por el denominado Camino Natural de la Alfranca y andaremos hasta encontrarnos con el puente del bicentenario, el cual nos permite atravesar el río y continuar por la otra margen.


Caminaremos a la orilla del río, contemplando entre la niebla las curvas que realiza el río, por el camino encontramos carteles explicativos de la flora y fauna. A la hora, tenemos que encontrar un panel con un mapa y un banco, en el que han pintado la palabra senda (ver foto), en este punto abandonaremos la pista para bicis y comenzaremos el sendero.


El sendero nos sigue llevándonos por la orilla del río, no esta tan transitado como el camino, y la alta vegetación hace que nos calemos el pantalón, en algunas zonas los zarzales son los amos, y nos cuesta algún enganchón, pero sin mayor problema. Llegaremos al punto dónde están los carteles de “prohibido pasar, zona en reconstrucción”, vemos el puente y no da mucha seguridad, intentamos buscar un camino alternativo, bordeando los campos, pero una de dos, o pasas el puente o te vuelves por dónde has venido, y lo pasamos, la verdad es que está bien sujeto.


Salimos a un camino, a la derecha nos llevaría a un mirador natural del Ebro, a un kilómetro y se regresa por el mismo sitio, pero como hemos perdido algo de tiempo con lo del puente, giramos a la izquierda y caminamos hacia el pinar de la alfranca, que lo vemos entre la niebla.

Pasamos el pinar y nos encontramos con el CIAMA Centro Internacional del Agua y el Medio Ambiente y el Jardín de Rocas, hay que decir que el jardín de rocas cuenta con 230 rocas y minerales de Aragón y con 7600 ejemplares de diversas especies vegetales, el centro de interpretación de la reserva natural también se encuentra en este punto, como no teníamos claro todo esto y no estábamos de visita, lo vemos por fuera y continuamos nuestra ruta, bien merece pasar una mañana por allí, sabiendo todo lo que se puede ver y aprender.


Encontramos un sendero, Sendero Balsa del Carrasco, es una vía alternativa al camino, de 400 m de larga y que atraviesa la balsa y tiene una caseta para la observación de aves, muy chulo la verdad. Volviendo al camino, en un kilometro llegamos a Pastriz, aquí me confundo y tomamos el primer camino a la izquierda antes de llegar a la primera casa, error, hay que llegar a un parquecillo, dónde encontraremos la señal de Camino Natural dirección Zaragoza, aprovechamos y almorzamos en el parquecillo, empieza a soplar algo de cierzo, eso hace que nos quedemos fríos, pero empieza a levantar la niebla que nos acompaña.


Salimos de Pastriz dirección S, directos a la orilla del Ebro, andamos por la pista para bicis, ya que el sendero que se supone es para andarines, está lleno de hierbas y piedras, ya que todo el mundo va por el camino, lo único es tener cuidado con las bicis, que son un ciento la verdad. El recorrido ya no tiene pérdida, pasaremos junto al banco con la marca de la senda y volveremos por el puente del bicentenario a la Cartuja.


Sinceramente, lo interesante para el recorrido a pie, son los senderos de esta ruta, entretenidos con el puente y las vistas sobre el río, pero la vuelta sin apenas desnivel, se nos hizo algo larga, nos ayudo la conversación, que entre aves acuáticas, fiestas pilarísticas, senderismo, bicicletas pasándote y gente de Azuara, nos llevo la mañana.


Hasta la próxima…

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Estrechos del río Martín




23 de octubre de 2010

Distancia: 8,25 km.

Desnivel Acumulado de subida: 317 m.

Altura máx: 453 m.

Altura min: 370 m.

Dificultad: muy fácil (y agradable).

Tipo: lineal, se puede hacer circular pero el regreso sería por carretera.

Excursionistas: Isabel, José Carlos y Diego

Esta excursión es un agradable paseo no sólo por el curso del río Martín, sino también por la historia. Esto es debido a que durante todo el camino nos encontraremos con pequeñas cuevas donde si buscas detenidamente encontrarás pinturas de los pobladores de la edad del bronce, donde aparecen representados diversos arqueros, caballos, ciervos, jabalíes en varias escenas. Esto me hizo recordar a mi amigo Paco, todo un profesional en la materia y seguidor de este blog.

Para no regresar por carretera y hacer el camino más asequible al vermú del después. Dejamos un coche al lado de la carretera al final de nuestra ruta y nos dirigimos con otro coche al inicio de la ruta.

Para llegar al Inicio de nuestra ruta Salimos de Zaragoza sobre la 8:00 de la mañana dirección Castellón hasta pasar Azaila, seguimos por la N 232 hasta un poquito antes de llegar a Hijar, allí tomaremos el desvio que nos lleva a Albalate del Arzobispo por la A-224. Una vez pasado Albalate del Arzobispo seguiremos dirección Andorra por la A-223, pero fijándonos bien en el desvío que nos lleva por carreteras secundarias a las poblaciones de Ariño, Oliete… Es la A-1401. Siguiendo esta carretera enseguida veremos un cartel que nos indica el parking de los estrechos del río Martín o “los chaparros”. Ahí junto a la carretera y sin llegar al parking que se encuentra un poco adelante, dejamos el coche que no llevará de vuelta al inicio de la ruta. Seguimos con el otro coche hasta cruzar un puente que nos lleva a la margen izquierda del río y nos deja justo en un “claro” a la orilla de la carretera donde podemos dejar el coche y comenzar nuestra marcha por la margen izquierda del río Martín siguiendo los letreros y laa indicaciones ya preparadas. Lo cierto es que es una ruta muy bien acondicionada y que no tienen ninguna perdida.

Por fin coincidimos Isabel y yo en una excursión; de otra manera se nos hace más complicado el vernos y solo sabemos el uno del otro, por lo que Jose Carlos nos cuenta.

Emprendemos la ruta con paso firme seguro y ritmo normal. El día que se había despertado con niebla alta en Zaragoza y algo fresco, empieza a dejarnos una suave brisa azul y calido color que nos acompañará a lo largo del otoñal paisaje en el que nos introducimos poco a poco.

Enseguida encontramos la primera cueva donde encontramos unos grabados en la roca de símbolos que no identificamos con nada conocido… Siguiendo la senda pasamos por varias cuevas, pero estas ya, sin grabados, es más en las primeras no acertamos a vislumbrar absolutamente nada.

Poco a poco vamos bajando al cauce del río o subiendo por las laderas que lo conforman y con buena conversación y apenas sin esfuerzo llegamos a los miradores habilitados en el recorrido.

Más o menos a mitad de camino, se baja hasta el curso mismo del rió y vemos unas cuevas escarbadas en la pared de arena por el hombre a modo de bodegas, es justo en ese punto donde una pasarela de metal se esconde entre los carrizales de las orillas del rio Martín. Si sigues el sendero se encuentra de forma fácil.

A partir de ahí el sendero transcurre por la margen derecha del río y empieza una parte un poco más aérea y escarpada. Esta todo muy bien habilitado con pasamanos, sirgas y escaleras, no se necesita ningún tipo de material ni es necesario saber nada de técnicas de montaña, solamente disfrutar del paisaje.

Transcurrido este tramo se llega a la central hidroeléctrica que dejamos a nuestra izquierda y salimos a un camino con unas señales. Allí encontraremos un gran Pino carrasco que nos saluda con su impetuosidad junto a unas señales que nos indican la dirección correcta: en nuestro caso Albalate. Seguiremos la senda bien marcada hasta llegar a unos olivos cercanos al curso del río donde se vislumbra al final del sendero el parking del final de la ruta.

Como nuestro coche no esta en el parking, sino al lado de la carretera, seguiremos por el camino agrícola entre almendros hasta en pocos minutos llegar al coche que hemos dejado.

El día ha sido estupendo, la compañía más. Hacía tiempo que no coincidíamos José Carlos y yo en una ruta. Como guinda, compañía de Isabel que siempre se hecha de menos compañía femenina en nuestras excursiones gasolineriles.

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